8 rutas de senderismo de ensueño para que te hagas fan del otoño

En esta época del año las montañas y los bosques están expandidos, muy verdes, robustos y llenos de colores acompañados de le temperatura ideal para caminar

Los tonos verdes pasan a ser anaranjados, miles de hojas caen plácidamente en el suelo de una naturaleza que parece que respira fuerte. Es otoño y las temperaturas ya no son tan sofocantes como en verano, ni aún tan frías como lo serán en invierno. Es la época el año perfecta para atravesar bosques, montañas y prados con unas botas de trekking y muchas ganas de descubrir a pie los tesoros más recónditos que existen en España. Una variedad de paisajes tan amplia hará que pienses que estás en mitad de un documental de National Geographic. Aquí recogemos algunas de las rutas de senderismo más hermosas para sacarle jugo a un otoño.

1. Vizcaya – Parque Natural de Gorbea

Hayedo de Otzarreta en Vizcaya

Se trata de un espacio protegido que se encuentra situado entre las provincias de Álava y Vizcaya en el País Vasco, siendo el mayor Parque natural del País Vasco con una superficie de más de 20.000 hectáreas. Hayas, alisos, sauces, fresnos, álamos o robledales se expanden por este paraje que alberga, además, la cumbre de Gorbea, la más alta de Vizcaya con 1.481 metros. Los senderos, perfectamente balizados, permiten hacer el recorrido a pie o en bicicleta. El Hayedo de Otzarreta es uno de los paisajes seleccionados para comenzar el recorrido. Se trata de un paraíso clásico de postal otoñal.

2. Granada – Alpujarra y Valle de Lecrín

Alpujarra y Valle de Lecrín

El Valle de Lecrín está situado en la vertiente suroccidental del macizo de Sierra Nevada, en Granada. Castillos musulmanes y antiguos molinos de harina hacen de todo el valle un escenario de libro. Aún así toda la comarca cuenta con pequeños rincones según qué tipo de sendero se quiera hacer: habrá caminos de agua, rocosos o más apacibles con llanos terrenos de tierra. El pueblo, Alpujarra, está conformado por casas escalonadas que mantienen su arquitectura original y están rodeados por coloridos robles, encinas y castaños.

3. Madrid – Castañar del Tiemblo y Hayedo de Montejo

A la izquierda, el Hayedo de Montejo. A la derecha, el Castañar del Tiemblo

Dos destinos otoñales casi de catálogo. El Castañar del Tiemblo está en la ciudad de Ávila (situada en una zona de colinas onduladas al noroeste de Madrid). Este espacio natural es especialmente llamativo entre mediados de octubre y fines de noviembre sobre todo porque no cuenta solo con castaños: también hay pinos, robles y acebos, entre otros, que convierten el paraje en un contraste cromático de ensueño. Por su lado, el Hayedo de Montejo —de apenas 250 hectáreas— representa el único bosque de hayas de la Comunidad de Madrid. Su enorme fragilidad y conservación hace de él un destino vigilado y controlado. Se pueden conseguir pases gratis para recorrer tres senderos, cada uno de ellos con una dificultad diferente.

4. Lleida – Valle de Arán

Valle de Arán

Durante la época de otoño este maravilloso valle no ha sido aún cubierto por completo por la nieve, con lo cual esta será la mejor época para visitarlo. Este destino tiene infinidad de senderos de diferentes niveles y destaca por ofrecer la naturaleza en estado puro. Situado en la vertiente norte de los Pirineos centrales se trata de un espacio para disfrutar al completo: alojarse en Vielha, la capital del valle y cada día recorrer distintos senderos para poder disfrutar también de la gastronomía y la arquitectura pirenaica. No te pierdas el Bosque Encantado de Carlac. 

5. Tenerife – Sendero de los sentidos en el Parque Rural de Anaga

Parque Rural Anaga

Bosques de laurisilva declarados Reserva de la Biosfera. El Sendero de los Sentidos en concreto es un recorrido sencillo de duración media que puede hacerse con toda la familia. Lo especial de este destino es la enorme variedad de colores, olores y tipos de vegetación (en gran parte del sendero se identifican con imágenes de un ojo o una nariz para indicar que algo concreto se observe o se huela). El parque de Anaga es un paraíso de más de 14.000 hectáreas llenas de terreno rocoso, valles y bosques rebosantes de vegetación que hacen de este lugar un destino mágico y único.

6. La Coruña – Rego das Xesteiras

Rego das Xesteiras

La ruta Rego das Xesteiras está situada en Culleredo, municipio perteneciente a La Coruña en Galicia. Se trata de un sendero de pocos kilómetros pero con muchísima diversidad y riqueza arquitectónica: hay 11 molinos de los cuales dos están completamente restaurados. Esta ruta fluvial bordea un río Da Cruz y está protegido por pinos y eucaliptos.

7. Asturias – La Garganta Divina

Gabriel González - La Garganta Divina

Este recorrido es también llamado Ruta del Cares. Es un sendero de nivel alto, pensado más bien para quienes hayan practicado algo de senderismo de forma previa ya que, aunque se transita por un camino ancho de unos dos metros, las sendas están bordeadas a grandes alturas. Ha sido el río Cares el que ha tallado este desfiladero que divide los Picos de Europa y permite unir Asturias con León. Se puede, además, cruzar de una montaña a otra por puentes que han sido instalados en el camino.

8. Navarra – Selva de Irati

Selva de Irati

Un espacio natural que ha conseguido conservarse casi en estado virgen y representa uno de los pasajes naturales más hermosos y atractivos de esta comunidad. La Selva de Irati es el segundo hayedo-abetal (un terreno poblado de hayas y abetos) más extenso y mejor conservado de toda Europa con 17.000 hectáreas de extensión. Su terreno permite hacer paseos a pie o en bicicleta para todo tipo de edades. Las ofertas de senderos son muy amplias (hay 16 posibilidades) y todos ellos están señalizados.