Hay más víctimas de abusos sexuales en los Boy Scouts que en la Iglesia Católica

Hasta 92.700 hombres (de los 8 a los 92 años) han denunciado a la organización, que era consciente de lo que sucedía: había “cientos de líderes scout degenerados”, según sus propios documentos

Todos conocemos los Boy Scouts, esa especie de grupo de aventuras y colonias estadounidense que tanto hemos visto en las películas. Un entorno idílico donde, a través de campamentos, excursiones y trabajo en equipo, los menores (solo niños, hasta hace dos años que empezaron a aceptar niñas) aprendían todo tipo de habilidades y, sobre todo, compañerismo. Pero no era un mundo bucólico y fraternal como nos lo pintaba Hollywood. Al revés, era un infierno de pedofilia. De hecho, más de 92.700 personas han denunciado haber sido víctimas de abusos sexuales, y esto es solo “una fracción del número de víctimas reales”, denuncia The New York Times.

"Sabía que había muchos casos. Pero no me planteé que fuera esta descomunal cifra", aseguró, perplejo Paul Mones, uno de los abogados que lleva el juicio contra la organización, que se ha declarado en bancarrota porque no puede pagar el aluvión de demandas que le está llegando. Incluso aunque tienen bienes por valor de 1.000 millones de dólares, ni vendiendo todas las propiedades podrían hacer frente al depósito reservado para pagar las compensaciones a todas las víctimas de abusos. Una cifra que refleja lo grave de la situación. “Se están presentando más demandas por abuso sexual en la quiebra de los Boy Scouts que todas las demandas presentadas contra la Iglesia Católica”, aseguró el Comité de Demandantes de Abusos.

Y aunque los juicios se están llevando a cabo ahora, los abusos no son algo reciente, sino que es algo que se ha destapado y, como si fuera la caja de Pandora, han salido a la luz décadas de silencio al acoso pedófilo. “La mayoría de las denuncias de abuso sexual pendientes están concentradas entre la décadas de los sesenta y los ochenta, antes de que los Boy Scouts adoptaran medidas como la verificación de antecedentes penales de sus líderes, capacitaciones en prevención de abuso sexual para todo el personal y voluntarios, y la regla de que dos o más adultos deben estar presentes durante las actividades con los exploradores menores de edad”, explica El País.

Pero ni los casos desaparecieron después de esas décadas (entre los denunciantes hay víctimas de ocho años), ni aparecieron entonces (las víctimas más ancianas tienen 93 años). Es algo, tristemente, intrínseco a la organización. De hecho, según algunos papeles internos presentados durante el juicio, en las primeras décadas de los Boy Scouts (fundado en 1910), ya había “cientos de líderes scout degenerados” que abusaban de los niños que pasaban por sus campamentos. El acoso pedófilo era, por lo tanto, sistemático. Y parece que, por fin, saldrán responsables.