Valencia podría convertirse en una de las capitales mundiales del teletrabajo

Es la ciudad preferida de los expatriados, gracias a su cultura, vivienda, sistema de salud y clima. Su principal punto débil era la falta de oportunidades laborales, pero el trabajo a distancia podría ser la solución

Vivimos hacinados en grandes ciudades cuyos precios (de alquileres, restauración, ocio, vida, y un largo etcétera) van subiendo a un ritmo mucho más elevado del que suben nuestros sueldos. Es el precio que pagar por la centralización urbana, es una de las conclusiones del éxodo rural, la desaparición de vida en los pueblos y los campos y la concentración de personas en las ciudades por las grandes oportunidades que ofrece. O al menos, así era hasta la pandemia y la aparición del teletrabajo como herramienta de prevención de contagios. Ahora que nada nos ata a la oficina, muchas personas están planteándose abandonar las grandes ciudades y mudarse a otras más pequeñas con mejores condiciones. Dentro y fuera de sus fronteras nacionales.

El foro InterNations, una de las comunidades más grandes de expats, ha hecho una encuesta a más de 15.000 personas de casi 200 nacionalidades para preguntarles cuáles eran las mejores ciudades donde los expatriados tenían mejor calidad de vida. Las dos primeras ciudades de la lista fueron Valencia y Alicante, seguidas por Lisboa, Ciudad de Panamá, Singapur, Málaga, Buenos Aires, Kuala Lumpur, Madrid y Abu Dhabi.

Se tuvieron en cuenta cuatro índices: finanzas y vivienda, vida laboral urbana, calidad de vida en la ciudad y facilidad a la hora de establecerse. Y, aunque Valencia conseguía la primera posición gracias al buen clima, la seguridad en las calles, los precios del alquiler y el sistema sanitario español, flaqueaba en la falta de oportunidades laborales (tanto, que si solo se tuviera en cuenta ese factor, quedaría en la posición 46). Pero su principal debilidad ha encontrado una solución: el tirón del teletrabajo, una oportunidad de oro para atraer a la ciudad trabajadores a distancia que, a su vez, impulsen la economía local y compensen el bache económico de la falta de turismo. Un win-win.

Según la encuesta, Valencia es tan atractiva porque, a nivel de bienestar personal, ofrece buen clima y ocio (y no solo playita, también cultura, museos, arte), indispensables para hacer la bienvenida a un expat mucho más agradable. Además, un 91% de los encuestados aseguraban que la gente era más simpática que en sus ciudades de origen. Se le suma, para encumbrarse en el primer puesto, el precio de la vivienda asequible, lo que hace que ciudades como Viena o Dublín, que también están muy altas en la lista, hayan caído muy abajo en la lista general.

Para el 70% de europeos entrevistados, el precio de la vivienda en sus países es demasiado elevado, y eso era uno de los principales hándicaps que les impulsaba a abandonar sus ciudades. En definitiva, poder pagar una casa/piso habitable y que no te suponga un 90% de tu sueldo era de lo más importante. Y para la mayoría de los europeos, la capital valenciana lo permite. Valencia, el nuevo paraíso de los teletrabajadores.