El país que no vacunará a nadie porque niega la existencia del covid

Una hipótesis: se definen como antiimperialistas y rechazan todo lo Occidental, incluso la medicina que está evitando nuestro colapso sanitario 

Era junio de 2020. Todos los países empezábamos las vacaciones de verano con ciertas precauciones por el covid, excepto uno: Tanzania se declaraba libre de coronavirus. Y no porque hubiera una impecable gestión, ni porque cerrase fronteras o porque siguiera protocolos tan estrictos como los de China. Al revés: desestimó todo tipo de medidas anticovid y decidió que ya no existía el virus, abrazando todos los postulados negacionistas.

Lo explica la BBC: “el gobierno se ha burlado de la eficacia de las mascarillas, cuestionado que las pruebas de detección funcionen y se han reído de países vecinos, que han impuesto medidas sanitarias para frenar el virus”. Además, cuando empezó el plan de vacunación, se negaron a aceptar los packs de vacunas, asegurando que eran dañinas y recomendaron a los ciudadanos que se encontrasen mal a usar inhalación de vapor, medicamentos a base de hierbas, batidos de verduras y todo tipo de pseudociencia, que en teoría prevenía el virus mejor que la medicina farmacológica occidental.

Obviamente, el país no está libre de coronavirus, simplemente están negando su impacto. Y mientras, la gente se muere en silencio. Le pasó a Peter, un hombre cuya historia recupera la BBC, que, después de un brote de tos y sin sentido del gusto (síntomas de covid), murió en el hospital. No le hicieron prueba del covid, así que no cuenta en las estadísticas internas. Ahí está la clave: si se niegan a hacer pruebas, no hay infectados y pueden continuar negándose a publicar datos, a pesar de que se reporten constantes muertes por personas con síntomas similares al covid. Según el gobierno, el país está libre de contagios, y lo llevan al pie de la letra.

La ministra de salud de Tanzania enseñando cómo hacer un batido de verduras medicinal

Además, no puede hablarse con libertad del tema. “Varias familias de Tanzania han tenido experiencias similares, pero han optado por no hablar, por temor a represalias del gobierno”, añade el artículo. Solo cinco altos cargos del gobierno pueden hablar en público, el resto lo tienen prohibido. Y aunque grandes organizaciones como la OMS o la iglesia católica se hayan atrevido a hacer comentarios (esta última asegurando que los funerales estaban aumentando a una alarmante velocidad), poca gente más se atreve a desafiar la voluntad del gobierno.

Poco se sabe de las intenciones del gobierno para volverse negacionista. Según plantea la BBC, puede ser que sea por su ideología, que reniega del imperialismo de Occidente y considera que todo lo surgido de Europa y EE. UU. es intrínsecamente malo. Y eso también se aplica al covid y sus medidas sanitarias. “Si el hombre blanco pudo inventar las vacunas, ya debería haber encontrado una vacuna para el sida, el cáncer y la tuberculosis”, añadió John Magufuli, el presidente del país, “los tanzanos no serán utilizados como conejillos de indias”.