Trasplantan un riñón de cerdo a un humano por primera vez

¿Un avance técnico o un retroceso ético?

Quédate con este concepto porque podría ser el responsable de que continúes viviendo algún día, cuando te haga falta un órgano saludable: xenotrasplante, el trasplante de un órgano de un individuo de una especie a un individuo de otra especie. Hasta ahora, y fruto de la combinación de tecnologías dedicadas a la clonación y la edición de genes, la ciencia había logrado trasplantar exitosamente órganos de una especie no humana a otra especie no humana. Pero la humanidad acaba de presenciar un hito de incalculable valor: cirujanos de Nueva York han conectado con éxito un riñón de cerdo a un ser humano.

Y no estamos bromeando. Como explican en The New York Times, un equipo médico del N.Y.U Langone Health solicitó consentimiento a la familia de un paciente con muerte cerebral para conectar a su organismo el riñón genéticamente modificado de un cerdo y, tras hacerlo, los resultados fueron excelentes. Según el doctor Robert Montgomery, director del instituto de trasplantes del hospital y autor principal del procedimiento, el riñón comenzó a funcionar con normalidad produciendo orina y el producto de desecho creatinina casi de inmediato. Como explican desde ese mismo instituto, "es un gran avance y un gran problema".

Porque, por un lado, el éxito del procedimiento abre la puerta a una despensa ilimitada de órganos. Tal como hacemos para alimentarnos de ellos, solo tenemos que aumentar la producción de cerdos, modificarlos para que produzcan órganos aptos para nosotros y, cada vez que un ser humano necesite uno, utilizarlos. En palabras del propio Montgomery, los cerdos "podían ser potencialmente una fuente renovable y sostenible de órganos". Nos olvidaríamos de muchas de las tragedias humanas y familiares. Avanzaríamos hacia un punto aún más avanzado del control de los recursos. Eliminaríamos un problema de la ecuación.

Pero, por otro lado, que el riñón funcione tan perfectamente en un cuerpo humano genera un debate ético al que ya estamos acostumbrados: ¿está bien que convirtamos a los animales sintientes en un medio para nuestros fines obviando sus deseos naturales? ¿Podemos mecanizar el esclavismo ya no solo para comérnoslo, sino también para utilizarlos como neveras de corazones, hígados o riñones? En el siglo XXI el debate acerca de cuál debe ser el lugar de los animales en la sociedad está que arde, con un aumento constante de las tasas de veganxs. ¿Evolucionamos hacia una explotación empática o hacia una explotación cero?

Desde las organizaciones animalistas lo tienen claro. En respuesta a este xenotrasplante, desde People for Ethical Treatment of Animals (PETA) han declarado que "los cerdos no son piezas de repuesto y nunca deben usarse como tales porque los humanos sean demasiado egocéntricos para donar sus cuerpos a pacientes desesperados por un trasplante de órganos". Tenemos tiempo para reflexionar. A fin de cuentas, y pese al avance que supone este xenotrasplante, existen muchas trabas en el aire: ¿cómo responderá en el largo plazo? ¿Pueden los virus porcinos infectar a los humanos? La polémica está servida.