La streamer con síndrome de Tourette que acaba con los prejuicios en Twitch

Decir obscenidades ni otras cosas inapropiadas ha conseguido que la plataforma la censure: “Me alegro de haberme arriesgado y haberlo logrado”

La joven Anita de 30 años no es una streamer y videogamer de Twitch corriente, sino que es conocida como la atrevida y desafiante Sweet Anita. Hoy su contenido es aplaudido por incontables usuarios, pero durante un tiempo Anita pensó que la plataforma la dejaría fuera por tener el síndrome de Tourette. Como señala la página web de Mayo Clinic, se trata de afección neurológica que hace que unx emita tics, movimientos o sonidos repentinos breves e intermitentes. Lo peor de todo es que algunos de estos síntomas pueden repercutir en el día a día y calidad de vida de una persona. ¿La razón principal? Uno de los tics verbales comunes son conocidos como coprolalia, que va de decir obscenidades y otras cosas inapropiadas. Y eso es justamente lo que le ocurre a Anita.

Una de las cosas más particulares de la historia de Anita, que ha sacado a la luz BBC Mundo, es que en sus emisiones no solo ha hecho referencias explícitas a actos sexuales, también ha llegado a maldecir a todo el mundo: desde a la reina del Reino Unido hasta al niño Jesús. "Sientes como si estuvieras siendo físicamente obligada a decir estas cosas", contó al medio británico y añadió: "Siento un impulso muy fuerte. Y si no lo hago, entonces me quedo increíblemente estresada y distraída". Es por ello que cuando siente que se acerca el tic, siente una agonía muy fuerte. Le gustaría reprimir como fuese esos impulsos, pero le puede el gran alivio que siente después de dejarse llevar por estos.

Todo eso hace que su comunidad no pueda evitar interesarse por cómo es convivir con el síndrome de Tourette. Anita explicó a BBC Mundo que una pregunta habitual que le hacen los usuarios es cuál es su tic más extraño. A pesar de que no da todos los detalles, dice que hay es uno que “desconcierta” a sus amigxs y que “implica un contacto visual intenso y un gesto obsceno”. Una puesta al descubierto de su intimidad que, por lo que parece, su público ha abrazado con fuerza y hace que conozcan bien a Anita. En este rincón de la red, no tiene que explicarse ni disculparse por decir algo ofensivo: puede ser auténtica, tal y como sus tripas le piden ser.

A pesar de la gran aceptación que tiene la streamer entre los usuarios de Twitch, es imposible no preguntarse ¿por qué la plataforma no ha censurado a Anita, como ella esperaba? Según indicó Twitch al mismo medio, entiende su situación: “Estamos encantados de apoyar a streamers como Anita a medida que hacen crecer sus carreras y su comunidad". Y no es para menos si tenemos en cuenta que, según las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicadas en 2014, este trastorno lo padecen unos 35 millones de personas en Europa.

Hay más. Una de ellas es la cantante británica mundialmente conocida Billie Eilish y, en el otro lado del charco, figuran la cantante venezolana Lele Pons o el exfutbolista estadounidense Tim Howard. Personalidades que han contribuido a dar visibilidad a este trastorno y que ayuda a personas como Anita a vivir la vida que quiere vivir, sin interferencias ni censuras. En declaraciones a BBC Mundo, dejó claro el gran regalo que implica poder ser ella misma: "Podría hacer todas esas cosas desde casa, donde mis tics no interferirían con nada. Pero me alegro de haberme arriesgado y haberlo logrado".