El sádico experimento de Harvard que convirtió a un brillante estudiante en terrorista

Aunque ‘Unabomber’ es uno de los terroristas domésticos más conocidos de Estados Unidos no todo el mundo conoce el origen de sus delirios

Ted Kaczynski era un chico brillante que allá por 1959 se disponía a cursar su segundo año de matemáticas en Harvard. Sin embargo, su curiosidad pronto le jugó una mala pasada: decidió participar en un experimento psicológico de la universidad que tenía por objeto deconstruir la psique de los individuos a través de humillaciones profundas y estrés severo. Aunque ya sonaba a aberración, el estudio estaba dirigido por el prestigiosos psicólogo, Henry A. Murray, por lo que Kaczynski no dudó. Lo que no sabía es que algo en el experimento acabaría por despertar un lado muy oscuro en él. Para empezar, el estudiante comenzó a desarrollar una teoría conspiranóica en la que afirmaba que la Revolución Industrial había supuesto el inicio de la esclavitud humana. 

Como explican en Psychology Today, sus crecientes delirios culminaron en la creación de un escrito de 35.000 palabras llamado “La sociedad industrial y su futuro”. En el mismo, ‘Unabomber’ como se le bautizó por los medios de comunicación cuando inició su campaña de terror, afirmaba que “el sistema no existe ni puede existir para satisfacer las necesidades humanas… En cambio, es el comportamiento humano el que debe modificarse para adaptarse a las necesidades del sistema”. Entre sus recetas para salir del estado de esclavitud estaban la destrucción de los agentes industrializadores (fábricas y maquinaria) así como de quienes contribuyeran a su desarrollo impidiendo el regreso a la naturaleza salvaje que él propugnaba.

Es por ello que durante 18 años (aunque parezca increíble llegó a ser profesor en varias universidades antes de abandonar la sociedad e irse a vivir al bosque en 1971) se dedicó a enviar cartas con explosivos caseros a los “agentes de tecnología antihumana”. El resultado de sus acciones terroristas y antisistema fueron 3 muertos y 23 heridos por amputaciones. El impacto de sus atentados fue tan desestabilizador en la sociedad norteamericana que llegó a chantajear al todopoderoso diario The New York Times con la publicación de uno de sus manifiestos a cambio de no enviar más bombas a profesores de universidad. 

Finalmente, Kaczynski fue arrestado en una remota cabaña de Montana en 1996 poniendo fin a un rastro de caos y destrucción sin sentido. No obstante, sus continuos escritos y sus más de 400 cartas enviadas al exterior durante años hicieron que su nombre siguiera vigente en la cultura popular del país, casi como un icono de los inadaptados, los antisistema y el movimiento neoludista.  En la actualidad tiene 78 años y cumple condena por ocho cadenas perpetuas en una de las cárceles de máxima seguridad del estado de Colorado. Nunca se sabrá si el sádico experimento al que fue sometido le causó su extraña obsesión asesina o si solamente fue el detonante de un monstruo que permanecía latente, quizá no tuvo nada que ver, el caso es que él es la prueba de que, en ocasiones, las mentes más brillantes pueden ser también las más oscuras.