El rastro de ADN que podría resolver el crimen de Alcàsser 29 años después

 

El triple homicidio de Alcàsser podría tener novedades con respecto a Antonio Anglés, el asesino y violador desaparecido, si encuentran ADN de las niñas en los coches con las nuevas técnicas

Ya han pasado 29 años desde el triple homicidio de las niñas de Alcàsser, pero vuelven a aparecer nuevas pruebas que podrían ayudar a resolver el caso y condenar a los culpables. El diario Las Provincias informó esta semana que la Guardia Civil ha reabierto la investigación para inspeccionar de nuevo el Opel Corsa blanco en el que Miguel Ricart y Antonio Anglés recogieron a las tres menores cuando hacían autoestop y después las raptaron, violaron y asesinaron. 

Mientras que Miguel Ricart fue condenado a 170 años de cárcel y liberado 20 años después por la doctrina Parot (que pone en 30 el máximo de años en prisión y permite rebajas a partir de ahí), Antonio Anglés nunca fue hallado, aunque se sospecha que murió en un barco cerca de un puerto en Irlanda durante su fuga. 

Las nuevas técnicas forenses de revelado de sangre y otros fluidos orgánicos podrían hallar aún hoy el ADN de las víctimas en el vehículo y por eso varios agentes del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil se desplazaron el lunes desde Madrid para comenzar el análisis del vehículo. Podrían hallar rastros biológicos de Míriam, Toño y Desirée, las tres menores asesinadas el 13 de noviembre de 1992 en un tramo montañoso de Tous, municipio de la Comunidad Valenciana. Si se hallan esas pruebas, se podría reforzar la condena contra Antonio Anglés, aunque aún no se sabe dónde está ni tan solo si está vivo, aunque sigue siendo uno de los más buscados por la Interpol. Si está vivo, tiene hoy 55 años. 

La jueza Elisa Fort, que recibió el traspaso del caso Alcàsser, ha ordenado también inspeccionar un Seat Ronda que también utilizaron los asesinos. Además, ha pedido el análisis de más de 50 pelos, descartados en estudios genéticos de la época, para encontrar pruebas de ADN que puedan incriminar a Anglés. La Guardia Civil no encontró en 1993 restos genéticos que situasen a las menores en el Opel Corsa, así que la Asociación de Lucha contra el Crimen y la Prevención Laxhsmi ha pedido estos análisis. Así se podría llevar a juicio a Anglés antes de que prescriba el crimen, en 2029, si es que aparece, claro. De los 165 pelos inspeccionados, en la época del crimen solo se pudo extraer el ADN de siete, según el sumario, pero ninguno de ellos era de las niñas.