La RAE estudiará la modificación del término 'negro' para evitar la discriminación racial

La Red Española de Inmigración ha remitido una petición formal para que algunas acepciones de la palabra sean eliminadas

La Real Academia Española (RAE) ha repetido en numerosas ocasiones que no creará un diccionario basado en lo políticamente correcto para convertirlo en arma de adoctrinamiento ideológico. Que el diccionario es únicamente un reflejo del uso social del lenguaje. Por suerte, los cambios sociales que está experimentando nuestra sociedad vienen acompañados también de cambios en nuestro uso de la lengua. Así que la RAE se ha visto obligada en el último año a modificar la históricamente machista concepción de 'sexo débil' o a estudiar la inclusión de nuevos términos como machirulo. Y ahora, por fin, valora modificar el término 'negro'.

"Persona que trabaja anónimamente para lucimiento y provecho de otro, especialmente en trabajos literarios". "Infeliz, infausto y desventurado". "Oscurecido, deslucido". "Muy sucio". "Dicho de una sensación negativa: muy intensa". Hasta ahora buen parte de las acepciones del término "negro" que recogía nuestro diccionario estaban bañadas en negatividad. La fobia al color negro en nuestro lenguaje —y en nuestra cultura en general— es muy real. Por eso, la Red Española de Inmigración decidió enviar una petición a la RAE con el objetivo de evitar definiciones que "pueden provocar discriminación hacia las personas".

La institución ha confirmado mediante una carta, a la que ha tenido acceso Europa Press, el recibimiento de la petición y ha confirmado haberla remitido al Instituto de Lexicografía de la Academia para que estudie detalladamente el concepto. Movimiento que desde la Red Española de Inmigración celebran: "Agradecemos que la RAE tome en serio la petición que hemos abanderado". Además, la oenegé ha animado a la academia a establecer "un diálogo fluido con las personas racializadas" para que puedan comprender mejor la realidad que intenta reflejar el término "negro".

Porque desde la Red Española de Inmigración tienen claro que debemos promover una "necesaria actualización que permita adaptar a la actualidad el uso de un término que debe modificarse para seguir galvanizando la discriminación". Si conseguirán el objetivo o no es todavía un enigma, pero al menos el procedimiento ya está en marcha. La RAE ha demostrado durante los últimos años poca predisposición a adaptarse a nuevas realidades y una dependencia de presiones externas, de empujones sociales, para aventurarse en cualquier cambio de sensibilidad en los términos recogidos por su diccionario. Pero con reticencias o no, la realidad acabará imponiéndose.