El productor de 'El lobo de Wall Street' es el fugitivo "más buscado del mundo"

Está acusado de desviar hasta 4.000 millones de euros que consiguió con corrupción, robos y sociedades fantasma. Y el escándalo salpica a estrellas como de Niro, DiCaprio o las Kardashian

¿Qué harías tú con 2 millones de euros? Jho Low, empresario, filántropo, celebrity, productor de El lobo de Wall Street y el fugitivo "más buscado del mundo", gastárselo en 10 minutos en un casino. Y esta es solo una de sus muchas excentricidades porque, en total, ha malversado 4.000 millones de euros que sacó de sociedades fantasma y de un megacaso de corrupción que envuelve a varios países.

Para entender en qué se gastaba tanto dinero: tiene el honor de haber organizado la fiesta de cumpleaños más lujosa de la historia de Los Angeles. Sus invitados eran banqueros, príncipes, jeques y famosos (fueron Leonardo DiCaprio, Robert de Niro, Bradley Cooper, Kanye West, Kim Kardashian, Michael Phelps, e incluso Britney Spears salió de la tarta para cantarle feliz cumpleaños). Organizó un viaje de año nuevo a Australia, con todos los gastos pagados, para cuarenta amigos y modelos. Y después de dar la bienvenida… cogió un Boeing 747 (el típico avión comercial) y fueron hasta Las Vegas para volver a celebrar el fin de año ahí. Doble fiesta, a todo lujo, y todos los gastos a cargo de, supuestamente, su bosillo.

Hay más: también se compró un yate de 225 millones de euros, un jet privado de 30 millones, un apartamento con vistas al Central Park de Nueva York, adquirió varios Basquiat, Monet, Picasso y Van Gogh, y financió la producción de El lobo de Wall Street. La lista continúa y continúa con un montón de excentricidades, regalos, empresas y proyectos que solo un ricachón extremadamente generoso y solvente podría permitirse (de hecho, lo llaman el Santa Claus de los robos, porque tenía regalitos para todos).

Jho Low y Gigi Hadid

Pero, ¿quién era y por qué lo buscan? Aunque parezca lo contrario, este supuesto multimillonario no viene de una familia rica. Aunque sí de estafadores, claro. Como recuerda El Periódico, “su padre, propietario de una fábrica de ropa de turbia reputación, había ahorrado lo suficiente para enviarle al prestigioso colegio Harrow de Londres junto a los herederos de las mayores fortunas del mundo”. Ahí empezó su camino hacia la cima, mintiendo y fingiendo como si fuera rico (de la misma forma que Anna Delvey logró estafar a los ricos de Nueva York).

Una vez decoró con fotos de su familia un yate que le prestaron para fingir que era suyo. Invitó a alguien importantísimo para su vida: Riza Aziz, hijastro de Najib Razak, que luego se convirtió en Primer Ministro de Malasia. Y así cambió su vida. En 2009, Razak le encomendó un fondo nacional con millones que debían servir para convertir Kuala Lumpur en un hub financiero para estimular la economía malaya. Pero “los millones acabaron desperdigados en unos cuantos bolsillos y el país asiático se esfuerza en recuperar las migajas”, añade El Periódico.

Jho Low y Paris Hilton

“Dicaprio ha entregado el picasso de 2,7 millones de euros, el basquiat de ocho millones y el Óscar que había ganado Marlon Brando. La modelo australiana Miranda Kerr ha renunciado a las joyas valoradas en siete millones de euros que recibió durante su breve noviazgo. No se pudo hacer nada por las 23 botellas de champán Cristal que envió a la mesa del club de Manhattan donde Lindsay Lohan celebraba su cumpleaños. La productora de El lobo de Wall Street ha pagado a los federales 54 millones de euros de sus beneficios. Todos los que corrían a sus fiestas reniegan hoy de él. El caso subraya una verdad incómoda en Hollywood: también las estrellas se venden, solo necesitan un precio más alto”, continúa el artículo. 

Ahora, el exprimer ministro Razak está en un proceso judicial por haber desviado 625 millones de dinero público y Jho Low es una pieza clave de la investigación, algunos incluso lo consideran el cerebro de la operación. Y, por eso, Malasia ha emitido una orden de arresto internacional y Estados Unidos, después de un acuerdo, le ha confiscado bienes valorados en 900 millones de euros. Pero nadie sabe con exactitud dónde está. Se ha escondido en un país y solo sus allegados saben cuál es. Se rumorea Chipre, China o el emirato de Abu Dhabi, también se rumorea que se ha sometido a cirugía estética para pasar desapercibido. Y así, después de trastocar toda la economía de un país y jugar con las relaciones internacionales de toda Asia, se ha ganado el dudoso honor de ser "el fugitivo más buscado del mundo".