La nueva política de Twitter que te impedirá denunciar las fotopollas

La plataforma ha actualizado su política de privacidad e impide que se puedan compartir fotografías o vídeos de terceros sin su consentimiento, como pueden ser las fotopollas

¿Estás hartx de que el pervertido de turno te envíe fotopollas por dm y las compartes públicamente para denunciarlo? Pues Twitter te penalizará si su propietario denuncia que las has compartido sin su consentimiento, a pesar de que tú no hubieras pedido en ningún momento una instantánea contrapicada de su desagradable miembro. Esto se debe a la nueva política de privacidad para evitar que se difundan datos personales como direcciones, números de teléfono, documentos de identidad, fotografías o vídeos de otras personas sin su consentimiento previo.

La intención de Twitter es acabar con los linchamientos masivos en las redes de determinadas personas. Todos conocemos el caso de alguna persona medio conocida que en algún momento ha sufrido en sus propias carnes las hordas de haters de la red. También es una manera de acabar con el sexspreading, es decir la difusión de imágenes sexuales o nudes de otras personas sin su consentimiento. Un problema que se está extendiendo entre las personas jóvenes.

A priori se trata de una política que tiene una buena intención, tal como explica la red social en su blog: “compartir medios personales, como imágenes o vídeos, puede violar potencialmente la privacidad de una persona y puede provocar daños emocionales o físicos”. Eso quiere decir que la aplicación eliminará las imágenes o vídeos que han sido publicados sin el consentimiento del usuario que aparece en el contenido multimedia, todo esto si dicha persona lo solicita. Aun así, habrá excepciones en el caso de figuras públicas y medios de comunicación.

Ahora bien, el algoritmo (porque no nos engañemos, el primer filtro siempre pasa por un algoritmo) falla. Y mucho. No sólo fallaría en el caso de las fotopollas, sino que se ha equivocado en otras situaciones , como la que recoge La Vanguardia, en que los grupos de ultraderecha han sabido sacar partido a la nueva actualización para suspender las cuentas antifascistas. Lo que hacían los colectivos era organizar campañas en las que denunciar en masa el perfil a abatir. Ante la situación la red social ha tenido que emitir un comunicado explicando que revisará la forma de aplicar esta prohibición. El nuevo cambio de política ha llegado después de que Jack Dorsey, cofundador de la empresa, abandonara el barco y fuera sustituido por Parag Agrawal como nuevo CEO.