Palabras del árabe que utilizas todos los días sin saberlo

La dominación árabe de la península ibérica duró casi ocho siglos y dejó una herencia cultural imborrable

En el año 711 de nuestra era, los musulmanes del norte de África invadieron la Península Ibérica y convirtieron la hasta entonces Hispania romana en un centro intelectual de la cultura islámica. Fueron casi ocho siglos de dominación árabe, hasta la rendición de Granada por parte del último rey nazarí ante los reyes Católicos, en los que nos legaron conocimientos tan valiosos como el concepto del cero o el álgebra. Pero no solo eso. Hay muchísimas palabras en tu vocabulario que son arabismos, palabras nacidas del intercambio cultural y lingüístico entre el propio árabe y el castellano. Simplemente no lo sabías.

Palabras para alardear

Entre ellas, y según listan en un artículo de la BBC basándose en el diccionario de la lengua española, está la palabra "alardear". Es uno de los arabismos más extendidos, aunque su evolución lo ha alejado del significado original que solía tener. "Ni siquiera existía como verbo. Lo que ha llegado a nosotros es la derivación de un sustantivo, "alarde" (al'árḍ), que era pasar revista a las tropas", explican desde el medio británico con la ayuda de Ángeles Vicente, profesora titular del área de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Zaragoza. Cada vez que dices "alardear" estás sonando como un árabe de la época.

Otro arabismo muy utilizado es "cénit". Y no es casualidad. A fin de cuentas, los árabes del medievo tenían un conocimiento muy avanzado de astronomía. Si alguien te comenta en una fotografía de Instagram diciéndote que "qué buen plano cenital has sacado", ten por seguro que está hablando un poco de árabe. Y lo mismo ocurre cada vez que lees en prensa que las "cifras" del covid han descendido. Escrito ṣífr en árabe, "originalmente significaba "vacío" y hoy lo usamos para referirnos a un número". Así que "alardear de cifras" es doblemente árabe. Es curioso cuánto desconocemos de nuestra propia herencia cultural.

Imposible hablar sin arabismos

Junto a estas tres encontramos "en balde", también muy habitual. "Si alguna vez pusiste mucho empeño en algo, pero no sirvió de nada, tu esfuerzo fue en balde (bāṭil), en definitiva, será un esfuerzo inútil, en vano o sin valor, precisamente el significado original de este arabismo". Y la lista no termina ahí. Cualquier "elixir" que busques, sea de la eterna juventud o de la felicidad plena, tiene un toque árabe: al'iksīr en un principio. Ah, y fulano, hazaña, joroba, sorbete, mohíno, titiritero y zafio también son arabismos. Es complicado tener una conversación larga sin hacer honor a los árabes de aquella época.

Además, existen muchas otras palabras derivadas de palabras árabes en tu lenguaje. Como aceituna, aceite, albañil, alubia, almohada, azafrán o noria. Son tantas que resulta imposible cifrarlas todas. Como explica en ese mismo artículo Vicente, "lo mejor es no cometer el error de decir un número, pero si dejar claro que la influencia del árabe en el español es enorme". Del mismo modo que hoy adoptamos palabras inglesas como backstage, boomerang, bullying, casting, online, ranking o show, entonces lo hacíamos del árabe. Para nada son vecinos distantes. Son parte de nuestra historia. Y así lo cuenta el lenguaje.