Narcisismo geográfico: gente de ciudad que se cree superior al resto

Se llama narcisismo geográfico y es que hay personas que no solo se han criado fuera de la parte más rural sino que se han mudado a lo más cosmopolita y consideran que ahora están por encima de lxs demás

Quizás te haya pasado, quizás te has criado en un pueblo pequeño, rodeadx de familiares y, en un momento de puro cambio, este contexto se volvió excesivamente cerrado o con bajas posibilidades y te marchaste a vivir a la ciudad. Nuevas experiencias, nuevas personas, nuevos espacios, novedad, temas variados, descubrimientos, aprendizaje… Parece que estar en la ciudad te llena de referentes que servirán a formar tu personalidad y que marcarán también tu recorrido emocional. Hasta ahí todo suena positivo y maravilloso, el problema está si llega lo que se conoce en el mundo académico como narcisismo geográfico, un término que fue acuñado por la psicóloga clínica sueca, Malin Fors, para explicar las interacciones entre las zonas rurales y la ciudad.

El término ha tenido otros nombres como urban splaining, que se inclina por el significado de menospreciar a las personas que viven en zonas rurales, como si el hecho de trabajar o de hacer tu vida en la ciudad te convirtiera en mejor persona. Esto puede no ser una novedad, no obstante esta forma de marginación no está tan visibilizada como otras. Se puede ver este claro menosprecio en chistes o bromas que se hacen con las personas que viven muy alejadas de la ciudad, como si se tratara de gente sin cultura o sin estudios con maneras de ser más brutas o terrenales. No solo es esta la diferenciación que aparece por personas que viven en la ciudad, también hay una clara causa económica que genera la división entre lo rural y lo urbano.

Este narcisismo ¿de dónde viene? Seguramente si piensas en la ciudad, puedes imaginar que en lo urbano está TODO. Más de una vez se ha escuchado que lo que busques o desees lo podrás encontrar, sea lo que sea. Esta consideración de que las grandes ciudades lo tienen todo hace que se genere una visión narcisista de quienes viven en estos espacios. De forma inconsciente ¿qué sucede? Que se devalúan los conocimientos o las formas de ser de aquellas personas que viven en zonas rurales. Es más, también se ha visto de forma general: ha habido anuncios en los que se buscaban médicos u otros profesionales y en estas solicitudes se pedía que no fueran licenciados en tal o cual lugar, despreciándolos porque en este tipo de zonas el aprendizaje quizás no estaba al nivel.

Otra cosa que ocurre es que si te has criado en la ciudad y tomas la decisión de irte a vivir a una zona rural te tacharían como alguien extraño o, sino lo hacen de forma directa, seguramente sí aparecerá la pregunta de “¿por qué?, ¿vive allí tu familia?” O una más común: “¿y cuando tienes pensado volver?” La mentalidad urbana se toma cuando habitas en la ciudad y, sobre todo, si pasas mucho tiempo alejadx (o si nunca has pisado) lo rural. Es necesario darle valor a estas zonas del país y a las personas que habitan y trabajan en ellas. Vivir en la ciudad no nos hace ni más inteligentes, ni más preparados, ni mejores personas. Hay que identificar cómo actuamos para no caer en estos desprecios sin sentido.