Nacho Vidal: "El Orgullo no representa a mi hija para nada"

El documental 'Me llamo Violeta' aborda todas las asperezas de transexualidad de una forma pedagógica e íntima

Nacho Vidal, que ha vivido lo que ha vivido y ha visto lo que ha visto, lo primero que pensó cuando supo que tenía una hija trans fue "ojalá que no". Pensó en todas las mujeres que ha conocido a lo largo de su carrera como estrella del porno, "trans que se dedican a la prostitución, a estar en la calle, a ser gogós, a la noche, a la fiesta, a la droga, a vivir en una habitación encerradas y a salir solo cuando hay una fiesta, a no tener una vida llamémosla... normal". Pasó hace seis años, cuando su ex esposa, Franceska, y su hija, desde entonces Violeta, habían visto un documental que las ayudó a entender, fue como un "despertar".

"Yo no conocía a ninguna familia que hubiera aceptado a su hija transexual". Este verano, Violeta cumplirá 12 años y es la delegada de su clase, además de la protagonista de un documental donde la familia cuenta todo el proceso de transición. Me llamo Violeta (dirigido por David Fernández y Marc Parramon; producido por Mediapro y Polar Star Films) aborda la transexualidad desde el cuerpo, desde la infancia, pero también desde el luto de la madre de Alan, un adolescente que se suicidó en Rubí, o desde la historia y la lucha por las leyes con el testimonio de Silvia Reyes, una de las primeras activistas españolas y superviviente de la transición; desde el cuerpo y desde las regulaciones; desde la torpeza, el cariño y la legislación.

 

La primera secuencia del documental es también de las más elocuentes. Durante el casting para seleccionar a Violeta (paradójicamente, la Fiscalía de Menores no permitió, por seguridad, que fuera ella misma quien representara su papel pero sí que actuaran otros menores), una mujer hace preguntas a lxs candidatxs. Preguntas que, al fin y al cabo, son clave para que alguien que se está formando y está aprendiendo a definir su género: "¿cómo sé yo que tú eres un chico o una chica?". Ninguno de ellxs puede explicarlo con claridad y esa confusión, que expresan sin palabras, es de las formas más directas que tenemos de entender que nuestro género no es algo tan estático como aprendemos.

Me llamo Violeta

Cuando era solo un bebé, Nacho le hizo la misma pregunta a Violeta, a quien en ese momento llamaban Nachito. Ella, simplemente mira a cámara. "Yo me sentía diferente, me sentía otra persona", dice en otra escena. Su madre, la también ex actriz porno Franceska Jaimes, fue la primera en entenderlo. Luego empezó todo el proceso. "A mí no me puede decir un hombre que no conoce a mi hija que yo no le puede llamar a mi hija Violeta", me cuenta el padre por teléfono desde su casa en el campo de Valencia, donde no ve tele ni mira las redes sociales y procura informarse más bien poco.

No le llamemos Orgullo, llamémosle Carnaval

El documental cuenta las asperezas con las que se encuentran los transexuales en España, historias de un colectivo con tasas de depresión muy superiores a la media, de agresiones, de discriminación, historias que esta semana están en la calle recordando que la comunidad LGTBI tiene todavía mucho por conquistar, aunque Nacho lo ve lejano, como una lucha que no va con su familia: "nosotros somos un caso muy especial en el que el único problema que hemos tenido ha sido el cambio de nombre en el DNI, el cambio de sexo en el libro de familia, que nos llevó unos años... Al final, la vida es eso, no a todo el mundo le va todo perfecto: podría ser gordita y tener problemas de sobrepeso o llevar gafas y tener problemas por ser una cuatro ojos".

Me llamo Violeta

"No creo que el Orgullo gay represente a mi hija para nada". Senyor pirotècnic, pot començar la mascletà: "son carrozas y es una excusa para drogarse, ponerse en pelotas y hacer el burro en la calle. Yo no creo que sea la manera ponerse hasta el culo de speed y cocaína y follar por todas las esquinas y guarrear por todos los lados. Si esa es la visión que queremos dar al mundo, me parece equivocada. Si nos queremos pegar una fiesta, nos la pegamos, pero no le llamemos Orgullo Gay, llamémosle Carnaval o Guarreo. No creo que tenga nada que ver con estar orgulloso de ser homosexual o transexual tomar drogas en carrozas. A mi modo de ver se ha convertido en un negocio". Siguiente.

Cuando el porno está en casa

La pornografía es, para muchos adolescentes (e incluso, niños) la única fuente de información para iniciarse en la sexualidad. Y a los padres les preocupa mucho. A los padres que no llevan toda la vida en la industria, porque al naturalizar el sexo, Violeta y su hermano en casa tienen la posibilidad de tratar temas de conversación que en otras familias parecerían un escándalo. "La pornografía existe y no puedo evitarlo, obviamente la pornografía no entra en nuestra casa ni influye en nuestro trabajo de crianza, pero nosotros no ponemos límites porque en el momento en que los pones, van a ir a buscar lo que les estás prohibiendo. Ellos saben muy bien lo que es y lo que no es, saben que su papá es actor porno, claro, y en casa todo es muy natural. Es la manera de que ellos también se abran a ti, que te cuenten todo lo que sienten y lo que les pasa. Hay gente que cuando salen unas tetas en televisión les tapan los ojos a los niños y luego sale una bomba con cuerpos decapitados y no se los tapan, cuando esas tetas son lo que les han dado de comer durante dos años de su vida. Vemos la desnudez como si fuera algo malo".

Franceska, Violeta y León en el parque del Tibidabo / Mediapro

El cuerpo no puede ser algo malo para alguien que se ha pasado toda la vida desnudo ante las cámaras y, pese a estar rodeado de focos, nunca haber cedido la intimidad que refleja Me llamo Violeta. Alguien que sigue siendo uno de los principales referentes del porno del país, que se pasa las mañanas de verano en el río con los niños: "Al final somos padres. La gente se emperra en decir que como somos actores porno, es más fácil para nosotros. No, perdona, que yo sea actor porno no significa que al ser padre tenga que entender mejor las cosas. Un padre siempre es un padre, una madre siempre es una madre".