Nace el primer sindicato de influencers para luchar por los derechos de los creadores de contenido

La Red de Creadores, de la mano de UGT, nace para debatir las necesidades de los influencers, reivindicar mejoras y conseguir repartos más justos

¿Cuánto paga Youtube por visualización? ¿Qué criterio rige a Twitch para fijar los pagos? ¿Por qué cuesta tanto monetizar algunas plataformas? ¿Qué derechos laborales tiene un influencer? Todas estas preguntas son incógnitas que quedan muy en el aire y a los creadores de las plataformas digitales les inquietan, porque muchos de ellos se ganan la vida de ello. Pero negociar tarifas con los mandamases de TikTok o Instagram no parece a priori tarea fácil. Por eso ha nacido Red de creadores, un espacio de participación de influencers que nace de la mano de UGT y que supone el primer paso hacia la acción sindical organizada de los influencers. 

“Reivindicar nuestra profesión y defender nuestros derechos” es el resumen de su causa, según informa el digital Xataka. Las plataformas digitales dictaminan las tarifas a pagar por visualización en cada país sin tener prácticamente en cuenta a los propios creadores. Y eso es una de las cosas que quiere cambiar este sindicato, que busca mayor transparencia y auditación de las plataformas y también del funcionamiento de sus algoritmos. 

Los creadores quieren que haya un marco legal más claro en las plataformas y también un reparto “más justo” de ingresos y transparencia en las tomas de decisión, así como una lucha contra los discursos de odio y a favor de la “libertad de expresión” en las redes. Según avanzó Eldiario.es, se trata de un proyecto que aún está empezando con un análisis sobre “qué necesidades existen entre estos colectivos”. 

Detrás del proyecto no están, ni mucho menos, los influencers más famosos de España, pero sí gente con decenas de miles de seguidores que seguramente quiera saber por qué cobra las cantidades que cobra y si hay algún margen de mejora. PutoMikel (135.000 seguidores en Youtube) es el más conocido de todos, pero también hay otros como Mauricio Schwarz (110.000 en Youtube), Nerea Blanco (80.000 en Facebook), Alán Barroso (52.000 en Instagram) o Sergio Gregori (38.000 en Youtuber y trabajador de Cuatro). 

En verano del año pasado, una editora que colabora también como columnista en el Salto, Layla Martínez, describía como “explotación laboral” la situación que Ibai Llanos contaba en una entrevista con El Mundo en la que explicaba que estaba en una casa puesta por sus jefes en la que se le obligaba a trabajar muchos días y horas seguidas. El streamer, cuenta también Xataka, respondió con ironía apuntando a que esto lo hacía porque quería y fueron muchos los influencers que se manifestaron en ese sentido: Todo es vocación y no hay explotación. 

Pero esta plataforma recuerda que no es exactamente así y que aquellos que no han conseguido las millonadas de los principales influencers, y que seguramente luchan por llegar a fin de mes, tienen muchas dudas acerca del reparto económico de las plataformas. No es este espacio el primero que reúne a creadores de contenido en el mundo. En 2019 nacía en Alemania Fairtube, con el apoyo de 18.000 youtubers, mientras que en 2020 surgió la American Influencer Council (AIC), ONG y lobby por los derechos de los influencers. The Creators Union (TCU) tiene 400 afiliados y es la versión británica, cuenta Xataka.