Las mujeres musulmanas de la India que fueron vendidas por una subasta en internet

"Conté 83 nombres. Habían cogido mi foto de Twitter y usado mi nombre de usuario. Me dio escalofríos”, contó una afectada

¿Te imaginas que de golpe ves una publicación en internet diciendo que estás en venta? ¿Cómo si fueras un simple objeto? Pues esto puede ser una realidad y la tuvieron que aguantar muchas mujeres musulmanas de la India. Como contó a BBC Mundo una piloto comercial, Hana Khan, un amigo la alertó de que la había visto en un sitio web llamado Sulli Deals, donde aparecían fotografías de decenas mujeres a las que se vendría como “ofertas del día”. "Conté 83 nombres. Podría haber más. Habían cogido mi foto de Twitter y usado mi nombre de usuario. Esta aplicación estuvo funcionando durante 20 días y ni siquiera lo sabíamos. Me dio escalofríos", dijo Khan al hablar de una práctica que perseguía objetivos muy turbios.

Sulli Deals ofrecía a sus usuarios la opción de comprar un “Sulli”, que es como los trolls hindúes llaman de forma peyorativa a las mujeres musulmanas. Pero, a pesar de haber decenas de anuncios súper despectivos, no se hizo ninguna subasta. ¿La razón? La única meta era simplemente degradar y humillar a estas mujeres por su condición religiosa. Y eso, lamentablemente, es algo recurrente en la India.

Como señaló al mismo medio la coordinadora de redes sociales del principal partido de la oposición india, Hasiba Amin, existen cuentas, como si fueran nidos del odio contra el diferente, que se dedican a atacar regularmente a los musulmanes, sobre todo a las mujeres, y en su opinión, eso es un modo de apoyar a la derecha del país. Hay más. El 13 de mayo, en la celebración del Fin del Ayuno, un canal de YouTube se dedicó a hacer una “subasta” en vivo de mujeres musulmanas de India y Pakistán, como si fuesen seres sin derechos ni sentimientos a quienes se puede cosificar y ningunear.

En el caso de las mujeres puestas a la venta en Sulli Deals, la aplicación fue cerrada inmediatamente por GitHub, la plataforma web donde esta residía. "Suspendimos las cuentas de los usuarios después de la investigación de los informes de dicha actividad, todos los cuales violan nuestras políticas", aseguró la compañía en un comunicado sobre unos hechos que hizo sentir miedo y vergüenza a demasiadas mujeres. Algunas cerraron sus redes sociales y otras reconocieron temer ser blanco de más acoso. Afortunadamente, hubo algunas que se atrevieron a denunciar en las redes lo que nunca debería haber ocurrido señalando a los anónimos responsables de “pervertidos” y asegurando que lucharían por hacer justicia. “Esos cobardes pagarán por lo que han hecho”, publicó Khan en Twitter.

Su lucha siguió. Unas 10 afectadas unieron sus fuerzas creando un grupo de WhatsApp y denunciaron lo ocurrido a la policía, que abrió una investigación. A pesar de que esta acción no llegó muy lejos porque la policía no les dijo quién está detrás de la fatídica aplicación, es positivo valorar todo el ruido que han hecho y la valentía que han demostrado tener en las redes y en las calles para hacer del mundo un lugar más igualitario. Un atrevimiento que tiene mucho valor en la India donde el acoso y las violaciones atentan regularmente los derechos de las mujeres.

Un ejemplo es que hace menos de un año un informe de Humans Rights Watch alertó que la India exponía a millones de mujeres a sufrir acoso sexual por no implementar su propia ley, y eso fue justamente denunciado después de que un puñado de hombres violaran y asesinaran a una joven. Así que, dicho esto, esperamos que las mujeres que se vieron en venta en internet como si fuesen un trozo de carne no tengan que volver a verse denigradas por el machismo y la falta respeto que aún manifiestan demasiadas personas. Esperemos que su voz no se silencie nunca.