Matthew McConaughey: abusos, drogas y una pelea a muerte con un puma

El actor de 51 años acaba de publicar ‘Greelights’, la autobiografía en la que cuenta la locura que ha sido su medio siglo de vida

Su nombre es tan complejo que si eres capaz de escribirlo sin buscarlo en Google te mereces un pin en la solapa. Matthew McConaughey es uno de los actores que mejor nos caen y que lo mismo te parece un red neck de un pueblo de Missouri que un buenorro que sale a correr con su six pack por Malibu Beach. El caso es que a sus 51 añazos todavía está de muy buen ver y con ganas de explicarnos lo que ha sido su oscarizada carrera cinematográfica. Y ha querido hacerlo con una autobiografía titulada ‘Greelights’ (Ed. Libros Cúpula).

Lejos de ser la típica biografía de abuelo cebolleta en la que cuenta sus batallas sin más pretensión que el autobombo, por lo que dice Matthew su intención ha sido más bien la de crear una especie de “manual de estrategia” para que vivas tu vida un poco mejor gracias a las enseñanzas de las locuras que le han ido ocurriendo en su medio siglo de existencia. Y sí, cuando eres un buenorro y una superestrella de Hollywood tienes muchas papeletas de que tu vida haya sido un locurote. Aquí el tete McConaughey la ha liado de todos los colores aunque sus inicios fueron de niño tranquilito y creyente.

“Estaba seguro de que iría al infierno por haber tenido sexo antes del matrimonio. Hoy simplemente estoy seguro de que espero que no sea el caso”, revela Matthew quien no empezó bien en el tema sexual ya que si bien su primera experiencia fue fruto de un chantaje (no hacemos spoiler) a los 18 fue víctima de una agresión sexual mientras se encontraba inconsciente en la parte de atrás de una furgoneta. Su madre tampoco ayudó demasiado ya que una vez se hizo famoso parece ser que la señora organizaba visitas guiadas a la casa en la que crió con el espectáculo añadido de enseñar “la cama en la que Matthew McConaughey perdió la virginidad”.

Pero, sin dudas, uno de los episodios que mejor ilustran el estilo de vida que ha llevado Matthew es el que cuenta durante todo un capitulo cómo durante una ceremonia consumiendo Peyote en México acabó con 78 puntos en la frente. Y te preguntarás: ¿cómo se puede acabar con la cabeza abierta tomando peyote? Pues la respuesta es que la ceremonia se llevó a cabo en el interior de una jaula con un puma y un veterinario junto a él. Sí, al parecer algo se descontrol y su supuesto animal totémico acabó por atacarle y dejarle mal herido. 

No sabemos más del libro pero es indudable que la vida de este tío da para 3-4 volúmenes y que no ha sido ni remotamente como nada de lo que te puedas llegar a  imaginar. Eso de levantarte, ir a currar, al Mercadona dos veces por semana y echar el finde viendo Netflix no se parece demasiado a lo que ha sido la rutina del actor. De todas formas, como él mismo insiste, no se trata de pasarte por la cara lo que ha sido su vida. Habiendo sido víctima de una violación, con una vida expuesta y juzgada, devaneos con las drogas y demás experiencias surrealistas, es seguro que su “manual de estrategia” tiene mucho que enseñarte sobre otras maneras de vivir la vida y tomar sus enseñanzas. 

Y si no aprendes nada, seguro que te ríes y aprendes a escribir su nombre.