Manel, el hombre que se durmió con 22 años y se despertó con 58

El 28 de febrero de 1978 el joven Manel Monteagudo cayó en coma tras un accidente de barco, despertó 35 años después en su casa de Coruña con 58 años de edad.

Imagínate despertarte un día y que, de repente, tu cuerpo haya envejecido 35 años de golpe. “No, este no soy yo, este es un viejo, yo tengo 22 años”, esta fue la primera frase que pronunció Manel Monteagudo el día que despertó del coma y pusieron frente a él un espejo. Era el año 2014 y, según el curioso artículo de El Mundo que relata su historia, Manel había pasado 35 años inconsciente debido a una caída de 6 metros desde la cubierta del mercante alemán en el que trabajaba en 1979.

Ocurrió el 28 de febrero, el día que cumplía 23 años (hoy ya suma 64), frente a las costas de Basora, en Irak. Allí permaneció ingresado los primeros meses después del accidente para posteriormente ser trasladado a un hospital de A Coruña y, finalmente, a su casa donde Conchi, su entonces novia y actual esposa, le cuidó más de tres décadas a pesar de que los médicos insistieran en que el coágulo en su cerebro era imposible de curar y que cualquier día lo encontraría muerto en la cama. 

“A mi mujer le decían que cualquier día cuando se despertase me encontraría frío. Nada más. Mi camino era el cementerio. Le decían a mi esposa que asumiera que estaba muerto en vida”, recuerda Manel en una entrevista en el programa La Hora de la 1. Pero la lealtad de aquella chica, que en el momento del accidente solo tenía 19 años, era a prueba de todo y de todxs. Allí estuvo Conchi cuidándolo cada día y con un espejo siempre a mano por si algún día Manel decidía regresar de aquel sueño profundo.

El momento de su despertar fue tan bonito como impactante y crudo. “Tan pronto le vi la cara, la reconocí. Lo que no me encajaba para nada era el cabello, porque tenía muchas canas (…) Me dijo que había comprado un espejo con mango en un 'Todo a 100', porque ella estaba convencida en todo momento de que yo iba a despertar”, explica el marinero que en aquel momento ni siquiera sabía de qué le estaba hablando con el término “Todo a 100”. 

El mundo en el que despertó Manel no tenía nada que ver con el que había dejado atrás. Cuando entró en coma el presidente era Adolfo Suárez y nadie podía imaginarse lo que sería llevar internet a todas partes con un teléfono móvil con pantalla táctil. Pero más allá de lo sorprendente de la sociedad que se encontró, fue su propia situación civil. En todos estos años Conchi había tenido que gestionar el matrimonio de ambos para poder regularizar su convivencia con Manel y poder ser su responsable legal.

Además, poco después de despertar tuvo que asimilar que tenía dos hijas (que en la actualidad tienen 37 y 26 años) y que en unos días nacería su primer nieto. Aunque no han trascendido los detalles de cómo pudo ocurrir esto, ya que Manel y su esposa han pedido que se preserve su intimidad en este tipo de detalles,  y que esto ha provocado que muchas personas opinen que su historia es un fake, lo que sí ha quedado claro es que desde su despertar hace ya más de siete años, este marinero no está dispuesto a dejar pasar un día sin disfrutar de la compañía de los suyos, su pasión por la poesía o de un buen paseo junto a su perro.

Agradecido de todo corazón a la mujer que nunca dejó de estar a su lado y que “sacrificó su juventud” por él, Manel odia el momento de ir a la cama y si por él fuera jamás volvería a desperdiciar un segundo de su vida tumbado en una. "Odio dormir. Y voy a la cama porque el cuerpo no aguanta, si aguantara no volvía a ella”, se lamenta. Sin duda su historia, si finalmente es cierta a pesar del escepticismo generalizado que ha despertado en Twitter, debería hacernos reflexionar sobre la fortuna de quienes podemos disfrutar de cada momento de nuestras vidas y, sin embargo, las vivimos ausentes en pensamientos que no nos llevan a ningún lugar. 


Nota del editor (ACTUALIZADA):  A fecha 12/12/2021 y en torno al mediodía, el propio protagonista de la historia, Manel Monteagudo, ha comparecido ante los medios asumiendo toda la responsabilidad y aclarando que no estuvo en coma y que toda la historia "se salió de madre". Aquí el tuit del momento: