Se llama Marijuana Pepsi y convirtió su nombre en una historia viral

Se reían de ella, le hacían bullying, se pensaban que bromeaba cuando daba su nombre y hasta le pedían que se cambiase el nombre

La escuela es una de esas épocas difíciles que te marcan porque todos son crueles y no tienes la suficiente autoestima y madurez como para sobrepasar las críticas. Cualquier motivo es posible objeto de bullying: tu pelo, tus gafas, tus notas, tu peso, tu género… Imagínate, entonces, una infancia y adolescencia con un nombre tan poco común como Marijuana Pepsi. Y de él, mediante el trabajo y la perseverancia, sacó una lección de racismo que ha dado la vuelta la mundo.

No es una leyenda urbana de internet. Es un caso real. Marijuana Pepsi Vandyck, una estadounidense de Beloit (Wisconsin), fue bautizada así. “Había rumores de por qué le habían bautizado de semejante manera. Algunos sostenían que la hierba y esa marca de refresco eran las dos cosas favoritas de su madre, Maggie, una mujer de la generación Woodstock y la cultura hippie. Otros replicaban que la pareja consumía esos productos en la época en que concibieron a su hija (1972)”, explica el diario La Vanguardia.

Marijuana Pepsi

Marijuana Pepsi le preguntó a su madre por qué se llamaba así. La respuesta que le dio fue: “tu nombre te llevará por todo el mundo”. Aunque al principio se mostró escéptica con la justificación, Marijuana asegura que “ella es inteligente, es un genio y confié en que realmente creía eso".

Fuese cual fuese el origen del nombre, llamarse así le causó muchos problemas. Con 9 años se dio cuenta que su nombre no era común. Tenía que repetirlo muchas veces y la gente soltaba una sonrisa cuando lo decía. Los profesores también se quedaban sorprendidos, le decían que lo repitiera y, durante muchos años le sugirieron que se lo cambiase a Mary Jackson, algo con lo que su madre se mostró muy disconforme.

Marijuana Pepsi y su madre

El bullying fue constante. “Marijuana ya es inusual y si luego le agregas Pepsi... los comentarios simplemente no se detenían y todavía no se detienen”, recuerda a la BBC, la cadena pública británica. Al principio todo parecían risas inocentes. Pero cuando cambió de la primaria a la secundaria, las burlas se convirtieron en acoso e intimidación. El bullying era constante, pero lo que a muchos les ha destruido a ella le dio fuerza. “Me di cuenta que tenía que luchar y superar los obstáculos para triunfar”.

No solo sufrió en la escuela. Una vez un policía que la paró le pidió su nombre. Llamó a sus jefes al minuto: “me ha dicho que se llama Marijuana Pepsi, se está riendo de mí”. Gritaba el policía. Cuando hace llamadas o envía correos utiliza sus iniciales, MP, para ahorrarse diez minutos de personas preguntándole si está bromeando.

Al final, ha aprendido a superar la diversidad. Se tomó su nombre como una forma de endurecerse y de empoderarse. Logró sentirse cómoda con su nombre y utilizarlo en su beneficio: se dio cuenta que su nombre no era el único “raro”, sino que la mayoría de nombres de niños negros en EEUU, se consideraban de “raros” y “negros” y estaban altamente estigmatizados. Bajo esa premisa, empezó su doctorado, que ahora ya ha terminado.

Como experta en la materia, ahora trabaja asesorando a jóvenes universitarios en riesgo de pobreza y exclusión social. Se ha dado cuenta que muchas de las burlas que recibió no solo eran por su nombre, sino por su etnia, y quiere ayudar a que otros no se derrumben como le podría haber pasado a ella tras el bullying. En su tesis, concluyó que, muchas veces en cuanto oímos un nombre, salen a la luz todos nuestros prejuicios. ¿Quién no ha dicho alguna vez “este nombre es de cani”, o “de barrio”, o, incluso, “de pobre”? Marijuana Pepsi quiere combatir este prejuicio. “Somos humanos, cuando escuchamos un nombre por primera vez formamos opiniones y juicios. Lo que uno hace después es lo que marca la diferencia”, concluye.