El increíble plan de Elon Musk y la NASA para que nos mudemos a Marte

Los científicos de la NASA y el CEO de SpaceX, Elon Musk, están convencidos de que podrán convertir Marte en un planeta muy similar a la Tierra (o mejor)

Colonizar Marte parece ser el último gran objetivo de los gurús de la ciencia y la tecnología. Pero no hace falta ser muy despierto para entender que la misión es casi imposible por el pequeño detalle de que, además de estar realmente lejos, el planeta rojo no reúne las condiciones mínimas para permitir la vida orgánica. Es por ello que diversos equipos científicos están elaborando estrategias para convertir Marte en un planeta habitable. La última de ellas pasaría por crear un anillo de plasma para proteger a los primeros colonos de la mortífera radiación solar, sin embargo, el primer proyecto con pies y cabeza fue el presentado por la NASA en 2017.

En el mismo, y como explica este artículo de El Confidencial, el Dr. Jim Green propuso “la construcción de un dipolo magnético de alta potencia en el punto Lagrange L1 marciano, la posición en el que un objeto se mantendría en órbita en torno al Sol en sincronización con la órbita de Marte”. Es decir, crear un campo magnético similar al de la Tierra pero artificial que, además, permitiría crear un equilibrio atmosférico y con él el proceso de terraformación. Según los cálculos realizados con supercomputadoras, el efecto de esta “magnetopausa” aumentaría la temperatura del planeta unos 4 grados por la liberación del dióxido de carbono atrapado en el hielo del polo norte del planeta y la creación de océanos.

“La atmósfera marciana mejorada, tanto en presión como en temperatura, sería suficiente para permitir una cantidad sustancial de agua líquida superficial y también tendría una serie de beneficios para la ciencia y la exploración humana en la década de 2040 y más allá”, explicó Green. Pero volviendo a la propuesta del anillo de plasma abanderada por los científicos del Rutherford Appleton Laboratory, el funcionamiento pasaría por la instalación de máquinas que ionizaran y aceleraran partículas a lo largo de toda la órbita de Marte (una especie de cinturón de radiación) algo que al parecer sería más viable a nivel técnico.

El caso es que ya fuera por un método o el otro, al final el verdadero desafío estaría en poder asentar un nuevo ecosistema en el planeta, lo cual es el sueño húmedo de Elon Musk quien acaba de ser nombrado Persona del Año por la Time. El CEO de SpaceX planea llegar a la Luna en 2023 y a Marte  en 2026 gracias a la tecnología de su nave Starship. Pero ahí no acaba la cosa: ya está pensando cómo poblar el planeta. "El gran objetivo es construir una ciudad autosuficiente en Marte y llevar allí a los animales y criaturas de la Tierra. Algo así como un arca de Noé futurista. Aunque llevaremos más de dos, es un poco raro si solo hay dos”, explicó el sudafricano. 

Pero Musk, a quien le gustaría proclamarse “emperador de Marte” o al menos así lo hace en Twitter, tiene un pequeño problema y es que SpaceX está a punto de quebrar por lo problemas a la hora de producir los motores Raptor que deberían impulsar la nave Starship. “Si no podemos conseguir que se fabriquen suficientes Raptors fiables, no podremos volar el Starship, lo que significa que entonces no podremos lanzar el Satélite Starlink V2 (el Falcon no tiene ni el volumen ni la masa en órbita necesarios para el satélite V2). El satélite V1, por sí mismo, es financieramente débil, mientras que el V2 es fuerte”, reconoció. ¿Será este el final de un sueño imposible?¿Se quedarán en el tintero todas las teorías surrealistas para terraformar el planeta rojo? Pronto lo sabremos.