El Gobierno presenta un plan contra el suicidio para salvar miles de vidas

El suicidio es la segunda causa de fallecimiento en los jóvenes de entre 15 y 29 años

Más de 800.000 personas se suicidan cada año en todo el mundo. Una cada cuarenta segundos. Y, aunque en nuestro país la tasa de suicidios por cada 100.000 personas es, afortunadamente, inferior a las medias mundial y europea, anualmente se producen entre 3.500 y 4.000 muertes por culpa de esta silenciosa tragedia. Por eso la Organización Mundial de la Salud lleva desde 2012 instando a todos los países a crear planes específicos contra ella. Hasta ahora solo unos treinta habían cumplido. España no. Pero el pasado viernes, según difunde el diario El País, Sanidad presentó finalmente su propio pack de medidas.

El objetivo, según explicó durante la presentación la ministra de Sanidad, Carmen Montón, es acabar con este enorme problema de salud pública. No en vano, el suicidio se cobra en España el doble de vidas que los accidentes de tráfico y hasta 65 veces más que la violencia de género. Para los jóvenes de entre 15 y 29 años supone la segunda causa principal de fallecimiento. La situación exige medidas para no seguir ignorando el problema y Sanidad considera que esas medidas deben ir encaminadas en dos direcciones: fomentar la detección precoz y modificar la publicidad e informaciones en torno al suicidio.

Porque identificar prontamente las tendencias suicidas resulta clave. Una de las medidas que contempla el Gobierno, inspirada en estrategias de la Comunidad Valenciana, es formar a los profesionales sanitarios para que puedan reconocer con precisión las clásicas señales que indican un potencial suicidio. Por otro lado, Sanidad espera reducir drásticamente el tiempo que pacientes con problemas de salud mental como la depresión o las adicciones tienen que esperar antes de ser atentidos. Por desgracia, y según datos del hospital Gregorio Marañón, el 50% de los jóvenes que intentan una consulta de salud mental no la logran.

La otra parte del programa está encaminada a romper el silencio generado alrededor del suicidio. La OMS advierte de que las noticias sobre suicidio incitan al suicidio a personas con predisposición, especialmente cuando las víctimas son famosas. No obstante, Sanidad cree, apoyada en los expertos, que la clave está en cómo hablar de ello. Debe hacerse, explican, sin ahondar en detalles personales ni comunicar el método empleado, pero visibilizando que se puede obtener ayuda. La campaña de Twitter en colaboración con Teléfono de la Esperanza es un ejemplo. Esperemos que hoy, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, sea el inicio del fin de esta tragedia.