La escasez mundial hace que se dispare el precio de la droga en Madrid

La crisis de suministros y el auge talibán está condicionando la venta de heroína y cocaína en España llegando a aumentar el precio al 100%

Las drogas no se salvan de la crisis mundial de suministros y abastecimiento. Los camellos y consumidores de cocaína y heroína ya están notando, de alguna manera, los problemas que hay para que la mercancía llegue a puerto. Lo cuenta en un reportaje el digital El Español, que ha hablado con algunos vendedores de heroína y cocaína y ha citado a fuentes policiales que le confirman que, en efecto, el precio de las drogas puede haber aumentado entre el 50 y el 100%

Así, según cuenta el reportaje ubicado en Madrid, uno de los vendedores ha pasado de vender una dosis pequeña de 5 a 10 euros, una micra de gramo, cantidad conocida popularmente como quitamonos porque es lo que necesita un drogadicto sin recursos para quitarse el fuerte síndrome de abstinencia que provoca esta droga. Una dosis mayor ha pasado de valer 50 a 70 euros. “Casi no llega. Ahora es más difícil conseguirla”, cuenta uno de los vendedores al reportero. 

Mientras que en el caso de la cocaína, mayoritariamente procedente de América Latina, la escasez y el aumento del precio tienen que ver con la persecución de productores y con la crisis global de abastecimiento, a su vez producida por el aumento de los precios del petróleo y una mayor demanda de productos chinos y de compras on-line que han hecho que no haya suficientes contenedores para todos los productos, el caso de la heroína es diferente. 

Lo que afecta a la subida del precio de esta droga tan adictiva, que causó estragos en España en los años 70, 80 y 90 pero que sigue teniendo su mercado, es sobre todo la llegada de los talibanes al poder en Afganistán. ¿Cómo? Pues porque se trata del principal productor de opio del mundo y los radicales se han dedicado a destruir sus campos y a penar con cárcel a los productores, de modo que cuesta mucho más conseguirla. 

La cocaína, que según el reportaje tiene 2,3 millones de consumidores habituales en España, también ha sufrido en parte por la persecución a productores y mafias de narcos en Colombia, de donde proviene la que compra el camello citado por el reportero. El regreso de las fiestas y el ocio nocturno también ha hecho que escasee más y cifra el aumento del precio de 50 euros el gramo a 70.