La desoladora persecución que hace la policía para impedir abortos

Las búsquedas en Google y los mensajes por WhatsApp són algunas de las pistas que siguen los investigadores

No basta con dejar de tener en el móvil la típica aplicación para tener controlada la regla y los días fértiles (cosa que ya han hecho muchas estadounidenses), o no dar ningún dato al móvil o hacer ningún comentario por WhatsApp o donde sea, la policía de los Estados Unidos puede perseguir igual y hacerse una idea sobre quién podría abortar y dónde.

De hecho, borrarse estas aplicaciones (también había gente que las utilizaban como diario sexual y apuntaban todo tipo de informaciones) puede no tener ningún sentido, ya que muy probablemente son lugares muy seguros. Según recoge el periódico The New York Times, la mayoría de estas aplicaciones, que tienen sede en Europa y no están sometidas a la nueva legislación antiaborto de los Estados Unidos, se han comprometido en público a proteger esta información y no responder en ningún caso a las solicitudes de información sobre la salud de sus usuarias que reciba de autoridades estadounidenses.

Según Cynthia Conti-Cook, abogada especializada en derechos civiles e investigadora del campo de tecnología en la Fundación Ford que, además realizó un trabajo de investigación sobre los procedimientos legales interpuestos en contra de personas embarazadas acusadas de feticidio o de poner en riesgo la vida del feto, lo que sí que puede ser peligroso, por ejemplo, son mensajes del tipo: "Tía, mierda, estoy embarazada", por según qué aplicaciones o portales de mensajería.

Para aquellas que tengan pensado abortar, aún es más peligroso buscar informaciones que la policía pueda relacionar (se les encienden las alarmas de forma rápida) con un potencial aborto, como podría ser una búsqueda por Google sobre información de pastillas abortivas, como está la actual legislación respecto al aborto en cada estado o, simplemente, entrar en páginas web que hacen divulgación de dónde poder abortar de forma segura y qué pasos y factores tener en cuenta. “Estos tipos de datos ya se han usado para criminalizar a las personas”, subraya Conti-Cook, que por eso recomienda no dejar rastro en los historiales de búsqueda.

La policía también podría llegar a utilizar los datos de la ubicación de un móvil si los estados aprueban leyes que les prohíban a las mujeres viajar a áreas en que el aborto es legal. La información sobre los movimientos de las personas que recopilan las aplicaciones de sus teléfonos se vende con regularidad a través de corredores de datos y de forma muy barata. Un periodista de investigación de la revista Vice consiguió datos de este tipo (con los que bastaría para criminalizar a una mujer que ha abortado) por solo 160 dólares.