Descifran el mensaje que Munch quiso dejarle a la humanidad

La frase a lápiz que aparece camuflada en 'El Grito' no la escribió un vándalo, sino el propio artista

No hace falta ser un fanático de la historia del arte para reconocer El Grito, del noruego Edvard Munch. Lo de saber que llevaba un mensaje cifrado ya es algo más avanzado, pero no es de extrañar que un cuadro que lleva escrita la frase "Solo pudo haber sido pintado por un hombre loco", quiere decir mucho más de lo que aparenta. El Grito es probablemente la obra que más se ha utilizado para representar la ansiedad que caracteriza al ser humano y, además, fue concebida en cuarentena, así que si hay un año para tomarse en serio esta pintura, tiene que ser el que estamos viviendo.

Pero Munch no es noticia estos días por el cuadro de la figura aterrorizada que todos tenemos en mente, sino porque por fin, gracias a un análisis con escáneres infrarrojos, el Museo Nacional de Noruega acaba de confirmar definitivamente que la frase a lápiz que hay en el cuadro fue escrita por el mismo Munch, según cuenta un artículo de la BBC. Los curadores y expertos en Munch habían pasado décadas preguntándose si ese era el mensaje que Munch había querido dejar a la humanidad o si había sido otra persona quien, a posteriori, había dejado una marca en un cuadro que no era suyo. La clave ha sido la caligrafía, que los expertos consideran que coincide con la del artista en sus diarios y cartas.

Es un mensaje importante en un momento en que estamos empezando a digerir los terrores de la pandemia y vemos cómo la salud emocional se está desmoronando como nunca lo habíamos experimentado en nuestras vidas. Según un retrato de la generación Z que acaba de publicar eldiario.es, los jóvenes son los que más desanimados están ante el futuro (8 de cada 10 lo están) y eso tiene un impacto directo en el aumento de ansidedades y otras enfermedades mentales. Si antes de la pandemia ya habíamos hecho un esfuerzo por normalizarlas, ahora es el momento de unirnos como sociedad y escuchar a personas que, como Edvard Munch, tienen algo que decir pero probablememente no se atrevan.

Después de varios meses de restauración, El Grito será expuesto este año en el Museo Nacional de Noruega. Ojalá el artista pudiera ver la expectativa que, finalmente, ha generado. Según dejó escrito, el momento del lanzamiento del cuadro fue terrible para él, que recibió críticas pésimas y prácticamente nadie pudo apreciar su valor. Fue entonces, según entienden los expertos, que cogió un lápiz y dejó el mensaje en una esquina. Su vida no había sido fácil: su madre y su hermana mayor murieron antes de que él cumpliera 14 años. Su padre y su hermana sufrían constantes episodios de depresión y él mismo tuvo que ingresar en un hospital a causa de una crisis nerviosa. Ahora lo sabemos, los "locos", como los llamaba el mismo Munch, tienen mucho que enseñarnos. Escuchémolos antes de estigmatizar porque cualquier día (si no hoy mismo) podríamos ser uno de ellos.