¿Demuestra Greta Thunberg que toca bajar la edad de voto?

Cada vez hay más ejemplos de movimientos impulsados por los jóvenes. Y aunque organizan marchas, huelgas y lobbies de presión, no pueden usar la herramienta más básica de cambio político: el voto. ¿Está por cambiar esta situación?

A nadie le suena a nuevo Greta Thunberg, la activista medioambiental sueca que ha impulsado las huelgas por el clima. Tiene 16 años y aunque no puede votar, está más implicada políticamente que la mayoría de nosotros. No es la única: Mari Copeny, otra activista menor de edad que se hizo famosa por reunirse con Obama para resolver la escasez de agua potable en su ciudad, Flint. También están los adolescentes del movimiento #NeverAgain, surgido a raíz de los tiroteos de Parkland en Estados Unidos, pidiendo el control de armas. O las jóvenes activistas indígenas que reclaman protección de la naturaleza y de sus culturas, como Autumn Peltier, Artemisa Barbosa Ribeiro o Militza Lízbeth Flaco Suira.

Greta Thunberg en Estocolmo

Con todos estos ejemplos está claro que la juventud está preparada para participar en la vida política. Y no es nada nuevo, según un estudio de la Universidad de Flores de Buenos Aires, la implicación e interés político de los jóvenes no ha variado mucho con los años, siempre ha sido muy activa, pero ahora con las redes sociales, parece que su activismo se está visualizando más.

Votad como si mi vida y mi futuro dependieran de ello... porque así es”, decía Copeny, que pese a haber conseguido recaudar más de 100.000 dólares para sus causas, no ha podido usar la herramienta más básica para cambiar su sociedad, el voto. Es una reclamación recurrente en sus discursos, su imposibilidad de votar, por lo que depende de que los adultos “tomen las elecciones correctas”. Asegura que está harta de ver que su futuro político para sobre ella y no a través de ella y por eso anima a todos los jóvenes a compartir su descontento en las redes y con sus ayuntamientos y organizaciones locales.

Por eso, surge una pregunta que cada vez tiene más fuerza: ¿deberían los jóvenes conseguir antes el derecho a voto? El portal digital Mic cree que sí. “Bajar la edad de voto crearía una mejor democracia, porque habría un nuevo grupo demográfico con unos intereses muy concretos y que no siempre están bien representados participando en la vida política”, asegura en un artículo.

Una cuestión que surge a raíz de este debate es si los jóvenes tienen la suficiente madurez política. Según Melissa Romero, una activista californiana, “está claro que sí, y lo han demostrado con sus grupos de presión, sus manifestaciones y su activismo perfectamente organizado internacionalmente, que ha existido desde hace muchos años y que ha sido infantilizado e ignorado de forma sistemática”. Cree que con la fuerza, madurez y consistencia política y organizativa de las últimas grandes manifestaciones y huelgas jóvenes, están demostrando que merecen votar y hacer valer su voz.

Además, a veces se usa el argumento biologista de que a los 16 años el cerebro no está totalmente formado. Y, como apunta el artículo, es cierto. Pero es que no se forma del todo hasta los 25. Por lo tanto, la limitación a los 18 es arbitraria, una frontera de edad que nos parece natural porque estamos acostumbrados a ella. Por eso, el artículo cree que “estamos dejando que personas totalmente capaces se queden sin poder votar”. El Consejo de la Juventud de España concluye que "la juventud está preparada para tomar decisiones, involucrarse y participar de forma responsable y solidaria en todo aquello que le afecta".

Pero el crecimiento en el interés político de los jóvenes no es el único argumento a favor de esta medida. El activista para la reducción la edad de voto Tyler Okeke asegura que “los 18 son una época de cambios, para muchos supone ir a una nueva ciudad, a la universidad, decidir nuestra carrera… sumar aquí el voto puede ser contraproductivo, porque muchas veces no es una decisión tomada desde la tranquilidad y reflexión sino impulsiva, con prisas y poco pensada. A los 16 hay menos preocupaciones y podemos dedicar más tiempo a preguntar, aprender y empezar a votar de forma más pausada”. 

Por eso, en California ya hay una ley siendo discutida en su parlamento para bajar la edad de voto a los 17, pero no hace falta irse tan lejos. En España mismo Podemos propuso a principios de año en el Congreso que la edad mínima para votar fueran los 16, imitando a Austria y Grecia, únicos países de la UE que reconocen ese derecho. No era la primera vez, ERC también lo propuso, con el apoyo de Unidas Podemos y PSOE, en 2016, pero Ciudadanos, PP y PNV bloquearon la medida, a pesar de que se argumentaba que en nuestro país existe una inquietud y ganas de los menores en participar en la vida política y que, ya que tienen obligaciones civiles, también deberían tener este derecho político.