Esto es lo primero que debes hacer si te amenazan con difundir tus fotos íntimas

Una trabajadora de Iveco se suicidó después de que sus compañeros de trabajo compartieran por Whatsapp un vídeo donde aparecía teniendo relaciones sexuales y eso es delito

Esta semana hemos sido testigos de la peor consecuencia que puede tener la difusión masiva de un vídeo íntimo sin consentimiento de una de sus protagonitas: su suicidio. Verónica, una trabajadora de Iveco, no pudo soportar la presión de que un vídeo suyo teniendo relaciones fuera compartido por sus compañeros en una empresa de 1.000 empleados después de que su ex lo mandara a un grupo de colegas para vengarse de ella. Cinco años después de terminada su relación, él quería volver, ella no. Y se lo hizo pagar.

Desde 2015, cuando el caso de la concejal Olvido Hormigos sacó a debate público el tema de la "pornovenganza", la legislación española contempla que sea delito difundir contenido que dañe la intimidad de su protagonista, incluso si no sabemos quién es e incluso, obviamente, si dio consentimiento para grabarlo en un principio. Grabarte con tu pareja mientras tenéis relaciones no tiene por qué preocuparte. Si cualquiera de los dos la comparte sin el consentimiento del otro, aunque sí haya accedido a hacer la grabación es delito, igual que lo es replicarlo cuando te llega, según explica este artículo de El Mundo.

No compartas, denuncia el delito

Si recibes un mensaje de este tipo, lo primero que debes hacer es parar la cadena y avisar a quien te lo ha enviado de que está cometiendo un delito porque la ley te obliga a presuponer que la persona afectada no ha dado su autorización para compartirlo. Hay que ser muy estrictos y duros con la persona que te lo ha pasado y, sobre todo, borrar el contenido.

"Cualquiera que reciba un vídeo de esta índole debe presumir que no lo recibe con consentimiento. Puede que no todos los que lo difundieran el vídeo lo hicieran para acosar a la víctima", explica a El Mundo el abogado Borja Adsuara, experto en derecho digital. "Estamos acostumbrados a redifundir los memes y las tonterías que llegan por redes. Esa cultura de viralizar memes nos empuja a necesitar cada vez contenidos más fuertes".

Si el caso se va de las manos, también puedes denunciar el caso a la policía. Las penas de prisión por compartir este tipo de contenido van de tres meses a un año o, en su defecto, una multa de seis a doce meses, algo que en el caso de Verónica va a ser difícil de llevar a cabo porque no denunció antes de morir. Otro tema es la responsabilidad de Iveco, porque la trabajadora había comunicado la situación y la trataron de asunto personal".

No falta quienes tratan de responsabilizar a Whatsapp o las empresas involucradas cuando suceden este tipo de tragedias, pero todos deberíamos tener en mente que las aplicaciones son un canal que utilizamos los humanos para comunicarnos. Somos nosotros los que nos tenemos que responsabilizar del contenido que compartimos y ser capaces de controlarnos aunque tengamos muchas ganas de compartir algo. Si no, damos argumentos a las redes para entrometerse en nuestro contenido y controlar lo que compartimos.