La conexión wi-fi que utilizas pasa por un cable inmenso submarino

El cable submarino tiene 6.000 kilómetros que suman a los 112.000 que ya tiene Google en 14 grandes cables

Llegas a la cafetería y te conectas a su wi-fi y va como un tiro. Por la calle, los datos van que vuelan y de vez en cuando incluso hay wi-fis gratuitas del ayuntamiento donde estás. En tu casa, las webs y las series van como un tiro y la sensación que te queda es que el aire va lleno de internet. Pero lo que tal vez no sabes es que gran parte del internet que consumes viaja en cables kilométricos por debajo del mar y Google acaba de culminar uno enorme que conecta Bilbao con localidades cercanas a Nueva York. En el fondo del mar hay más de mil millones de kilómetros de cableado que se llevan instalando desde 1886 y Google es uno de los que más tienen: 112.000 kilómetros repartidos en 14 grandes cables.  

La instalación de los cables submarinos se sigue haciendo como a finales del siglo XIX, aunque desde los 80 del XX predomina la fibra óptica. Los barcos que llevan el cable lo desenrollan hasta que este cae y descansa en el fondo del mar. Las anclas de los barcos, accidentes geográficos de las profundidades o animales como los tiburones hacen que de vez en cuando los técnicos tengan que hacer reparaciones, según explica la web Xataka. Los cables tienen el grosor de un brazo humano y siete capas de protección hasta llegar a la fibra óptica. Son capaces de transmitir 3.840 gigabits por segundo en cada hilo de fibra. 

El que acaba de anclar en una playa de la localidad de Sopelana, en Bilbao, se llama Grace Hooper y recorre 6.000 kilómetros para conectar Shirley (Nueva York) con Bude, en Reino Unido, por una parte, y con Bilbao por la otra. El nombre rememora a Grace Brewster Murray Hopper, que fue pionera en el mundo de la informática y desarrolló el primer compilador para un lenguaje de programación. El cable tiene 32 fibras y se ha construido para aumentar la potencia de los servicios de Google y mejorar las infraestructuras europeas en general. Es un cableado que transporta el flujo de datos de forma segura y rápida por todo el mundo. Los usuarios de España tendrán un mejor acceso a Google, sus recursos informáticos y también a la nube. 

A finales de 2021 el mismo cable llegará a Cornualles, en la costa británica, y se convertirá en uno de los primeros cables que unirán Estados Unidos y Reino Unido desde 2003. Sí, aunque no seamos conscientes, la mayoría del tráfico de internet viaja a través de estos cables submarinos. Cuesta imaginar que cuando pones “Código Nuevo” en Google la búsqueda vaya y vuelva por debajo del mar a Estados Unidos. Facebook y Google están construyendo otro cable submarino de 12.000 kilómetros que conectará Japón, Taiwán, Indonesia, Guam, Filipinas y Singapur y que se espera que esté en funcionamiento en 2024.