Unos científicos consiguen hablar de sentimientos con una planta

Un equipo de la Universidad Tecnológica de Singapur ha instalado unos sensores en las hojas que nos podrían dar señales para interpretar el calentamiento global

Unos científicos de la Universidad Tecnológica de Singapur (NTU) han creado una máquina que puede interpretar los sentimientos de las plantas. Los sensores, que captan las señales eléctricas que emiten las hojas pueden entender si sufren estrés por alguna causa del ambiente o si están contentas. Esto, que a priori parece que no debería importarle especialmente a nadie, puede ser de gran utilidad para comprender los efectos del cambio climático antes de que los humanos seamos capaces de percibirlos.

El aparato funciona mediante un dispositivo conocido como "electrodo conformable", que se instala en las hojas (sin provocarles daños) y que permite la comunicación. Por un lado, los científicos pueden entender el comportamiento de la planta, pero a la vez, pueden enviarle mensajes sencillos. Por ejemplo, en el experimento de los científicos de Singapur, que se ha llevado a cabo con una planta del tipo Venus atrapamoscas, han podido mandarle un estímulo para decirle que cierre sus hojas, según explica Xataka en un artículo.

Pero el estudio no es solo poético. El calentamiento global, según la ONU, es una amenaza para la seguridad alimentaria y ya está provocando un aumento de las personas que pasan hambre en el mundo. La agricultura también está sufriendo los efectos adversos del clima y poder actuar a tiempo antes de que llegue una sequía o una inundación podría salvar vidas. En este sentido, las plantas mandan mensajes que los humanos no podemos captar. Pero esto puede cambiar gracias a esta investigación, que permite monitorear cómo las plantas responden a su entorno.

"El cambio climático está amenazando la seguridad alimentaria en todo el mundo. Al monitorear las señales eléctricas de las plantas, podemos detectar posibles señales de socorro y anormalidades", explica Chen Xiaodong, profesor de la NTU y autor principal del estudio. "Cuando se usa con fines agrícolas, los agricultores pueden descubrir cuándo una enfermedad está en progreso, incluso antes de que aparezcan síntomas completos en los cultivos, como hojas amarillentas. Esto puede brindarnos la oportunidad de actuar rápidamente para maximizar el rendimiento de los cultivos para la población".

El planeta nos manda cada día mensajes muy sutiles de que algo no va bien con nuestra forma de vida. Ahora, parece que la ciencia nos está acercando a la naturaleza y nos están enseñando a prestar atención a estas señales. Está en nuestras manos la decisión de prestar atención o no a lo que nuestro entorno quiere decirnos antes de que sea demasiado tarde. Pero como dice el refrán, no hay peor sordo que el que no quiere escuchar.