China solo permitirá jugar videojuegos durante tres horas a la semana

El gobierno chino cree que la adicción de sus menores a los videojuegos está acabado con la vida espiritual y patriótica de la nueva generación y limitará su uso a 3 horas semanales.

China es un país en el que todos los aspectos de la vida de sus ciudadanos están regulados por el Estado hasta extremos realmente orwellianos. La última ocurrencia del gigante asiático tiene mucho que ver en qué gastan su tiempo libre sus millones de niños y cómo puede afectar esto tanto a su desarrollo espiritual como a su fervor patriótico. En concreto, el partido único chino cree que pasar demasiado tiempo jugando a videojuegos podría poner en peligro los valores colectivistas de la ya maltrecha Revolución.  Porque, una cosa es combatir el problema de la adicción a los videojuegos entre los menores, y otra muy diferente es cómo los piensan hacer y para qué. 

"Los adolescentes son el futuro de nuestra patria. La protección de la salud física y mental de los menores está relacionada con los intereses vitales del pueblo y se relaciona con el cultivo de la generación más joven en la era del rejuvenecimiento nacional”, ha afirmado un alto funcionario del Gobierno chino a la agencia de noticias estatal, Xinhua. Es por todo ello que China limitará a tres horas semanales el tiempo que un menor podrá jugar a los videojuegos, es decir, una hora diaria los viernes, sábados, domingos y días festivos (en los que se añadirá una hora extra) y siempre entre las ocho de la mañana y las nueve de la noche. 

Y la nueva regulación contra lo que califican de “opio espiritual” va completamente en serio. Para empezar, las empresas de videojuegos tendrán completamente prohibido brindar sus servicios fuera de los días designados, además, tendrán que implementar servicios de verificación de la identidad de los usuarios que podrían incluir el reconocimiento facial, entre otras medidas a cada cual más invasiva. Cabe recordar que la limitación a los horarios en los que los menores podían jugar a videojuegos no es nueva, sino que se remonta a 2019, sin embargo, estas restricciones serán mucho más severas que las anteriores.

El objetivo según las autoridades del país es “proteger eficazmente la salud física y mental de los menores” de lo que consideran una fábrica de adictos ya que, según los datos que manejan, el 62% de los menores juegan de manera habitual en línea y un 13,2% durante más de dos horas diarias. Recientemente, China ya había intentado limitar el acceso de sus jóvenes a géneros musicales como el K-pop coreano argumentando que estaba “feminizando a sus jóvenes” y “acabando con el espíritu del yang”, llegando incluso a pixelar los pendientes de sus cantantes masculinos. 

Todo parece apuntar que la dictadura más ambigua del planeta quiere sumarse al desarrollo que le ofrece la globalización y el sistema capitalista pero sin despegarse de sus retrógrados ideales sobre la patria y la pureza del pueblo tanto en sus gustos como en sus tradiciones. Una lucha contra el progreso que choca frontalmente con la carrera tecnológica del país y el uso sistemático de su gobierno de tecnologías como inteligencias artificiales en el control de su población. Un escenario de neodictadura que no promete nada bueno para los menores del país.