Los apocalípticos del cambio climático ya han empezado a abandonar sus casas

Apocalipsis climática en 5 años. Así lo asegura el experto en ciudades sostenibles Michael Mobbs, que quiere abandonar las zonas urbanas y aislarse en una casa autosuficiente para sobrevivir el caos ecológico que se avecina

Michael Mobbs era un profesor, abogado y consultor medioambientalista muy comprometido con la ecología y la creación de ciudades sostenibles. Tanto, que en 1996 convirtió su casa en uno de los primeros hogares autosuficientes del mundo (es decir, que crea su propia energía y gestiona sus propios residuos, ahorrando recursos al planeta). Sin embargo, va a vender ese hogar, que fue el resultado de toda una vida de trabajo. ¿Por qué? Porque el experto ha tirado la toalla: cree que la crisis climática es tan inevitable y cercana que quiere irse a un refugio con todo listo para sobrevivir el apocalipsis medioambiental que llegará “entre tres y cinco años”.

Mobbs es un prepper, es decir, “alguien que se prepara para sobrevivir a una posible Tercera Guerra Mundial, una catástrofe natural o un apocalipsis zombie, entre otras”, como explicábamos en un artículo anterior. Su nuevo hogar, que está en construcción, según cuenta a The Guardian, estará protegido contra el fuego, condiciones extremas, funcionará con energía renovable, será autosuficiente y solo requiere del agua de la lluvia (la ubicación será en un bosque porque “donde hay árboles hay lluvia”, añade) almacenada en depósitos potabilizadores.

Estamos en emergencia climática, tenemos que crear soluciones baratas y accesibles que, además, reduzcan nuestra huella ecológica, para combatir el cambio climático”, explica. Mobbs vende este nuevo hogar como el futuro, y no solo porque crea que el mundo vaya a alcanzar un punto de no-retorno y el apocalipsis medioambiental esté a la vuelta de la esquina, sino porque es más barato: las facturas salen a menos de 300 dólares al año para una familia de cuatro.

Pero su decisión ha estado muy polémica, porque su larga carrera ha estado altamente marcada por la divulgación de la “vida sostenible en la ciudad”. Y ahora ha decidido abandonarlas y encerrarse en una casa-refugio en los bosques australianos. Lo explicó en una conferencia climática en Australia, visiblemente nervioso, según The Guardian, algo raro en un abogado y profesor universitario. “No es fácil hacer esto público”, aseguraba, para justificarse.

Su charla empezó asegurando que “el agua, la energía, la comida, las estaciones del año y la economía entrarán en una progresiva crisis en los próximos tres o cinco años. ¿Estoy seguro de estas cosas? No. Pero me siento como alguien a quien han diagnosticado cáncer y le dan cinco años de vida. Mi nuevo hogar es para prepararme durante los siguientes años”. Añadió que esta nueva casa será pre-construida y que lanzará los planos al mercado para que todos puedan hacerse una. “Es mi regalo de despedida a un planeta moribundo”, sentenció.

Michael Mobbs en su casa sostenible de Síndey | Flickr

La audiencia, que “iba a buscar un poquito de esperanza y que les dijeran que hacían las cosas bien al ser veganos”, según dice literalmente el artículo, se quedó en shock. El único contento en toda la sala era Mobbs. “Yo ya no lo debato. Es una pérdida de tiempo”, aseguraba a The Guardian. Su tesis: nadie quiere escuchar que sus esfuerzos no son suficientes, y que su consumo de recursos, a pesar de sus concesiones ecologistas, sigue gastando el planeta.

Por eso ha tirado la toalla, bajo la premisa que las ciudades sostenibles son utopías y que su destrucción es inevitable. Para sobrevivir huirá de Sídney  y se aislará en su hogar apocalíptico en medio de la naturaleza. “Las ciudades son el sitio más inseguro durante una crisis porque se quedan rápido sin agua, comida o energía”, afirma. En su hogar quiere ser independiente, porque cree que pronto lo necesitará.