El Alcalde Corrupto Que Gobierna Desde La Cárcel A Través De Facebook

Ha salido de la cárcel, ha jurado su cargo de alcalde de la ciudad de Baia Mare, en Rumanía, y ha vuelto a entrar. Así de simple. Así de estrambótico. Así de real. Se llama Catalin Chereches, está en prisión preventiva desde finales de abril cuando fue sorprendido in fraganti cobrando una mordida al equipo de fútbol local. A pesar de ello, a principios de junio fue reelegido alcalde de su ciudad con el 70% de los votos y desde entonces se comunica con sus conciudadanos a través de su perfil de Facebook.

Parece una broma, pero no lo es. Cada detalle de esta historia de corrupción política la hace más inverosímil y sin embargo está sucediendo dentro de la Unión Europea, en esta pequeña ciudad de unos 130 mil habitantes, al norte de Rumanía. Su alcalde, del partido socialista, gobernaba Baia Mare desde 2012. Había hecho alguna obra de embellecimiento y había llenado las calles de flores para tener a sus conciudadanos contentos. Pero los que parece que estaban todavía más contentos eran sus bolsillos, porque el 27 de abril, en plena campaña electoral, fue detenido por la Dirección Nacional Anticorrupción por cobrar de forma continuada mordidas a entidades privadas y en contratos públicos. Ingresó en prisión preventiva por un período de 30 días y a pesar de sus apelaciones, su puesta en libertad ha sido denegada por diversas instancias judiciales.

Durante su cautiverio, Chereches ha estado defendiendo su versión de que todo es mentira y un complot para desprestigiarle a través de su cuenta de facebook, en la que ha ido publicando largas cartas para sus votantes, que no son pocos. La campaña electoral ha seguido su curso y, contra todo pronóstico, el alcalde encarcelado fue reelegido a principios de junio con el 70% de los votos.

"La gente ya asume que todos los políticos son corruptos, así que le votan porque al menos ha dejado bonita la ciudad", explica resignada Felicia Pasca, una estudiante de Baia Mare, que vive en el País Vasco desde hace cinco años. Como ella, muchos jóvenes han emigrado a la capital, Bucarest, o al extranjero, por lo que la población está compuesta mayoritariamente por personas mayores, que han vivido prácticamente toda su vida en el comunismo y que están acostumbrados a la corrupción. De manera que no la tienen en cuenta a la hora de decidir su voto y han considerado que, dentro de lo malo, este alcalde había sido el mejor para su ciudad.

El último capítulo es que este lunes, 18 de julio, Chereches ha sido escoltado por la policía desde la cárcel para que pudiera jurar su cargo de alcalde. De esta manera se podrá solicitar la anulación de su mandato y designar un alcalde provisional mientras el caso de Chereches sigue su curso legal.