La adolescente de 7.000 años que podría reescribir nuestra historia

Han encontrado a una nueva especie de ser humano desconocida hasta ahora y que podría cambiar las teorías sobre nuestro origen

Tenía 7.200 años y murió siendo una adolescente de 18 años. Era cazadora (sí, ya explicamos en su día que las mujeres también cazaban en la prehistoria) y los científicos la han bautizado como Bessé. Bessé es el último gran hallazgo de la arqueología y un estudio publicado por Nature la semana pasada explica que fue encontrada en posición fetal en el interior de una cueva en la isla Célebes de Indonesia, en una región conocida como Wallacea. 

¿Y por qué es un hallazgo importante? Pues porque sus restos tienen una ascendencia que no se había encontrado hasta ahora, o sea que es de un grupo humano desconocido. Eso sí, todo apunta a que pertenece al grupo de los toaleanos, de la que se sabe todavía muy poquita cosa. Los toaleanos serían los primeros habitantes de Indonesia, que llegaron por mar, y eran una cultura cazadora y recolectora que procedía de Nueva Guinea. 

Como suele pasar con estos descubrimientos, las muescas de piedra son los que han dado pistas de la relación entre la joven y los toaleanos. Los investigadores creen que fueron los primeros habitantes del supercontintente de Sahul, que surgió durante el Pleistoceno, cuando el nivel global del mar bajó y dejó al descubierto un puente terrestre entre Australia y Nueva Guinea.  Poco se sabe de las travesías oceánicas que hicieron estos humanos pioneros por las islas de Wallacea y de todos modos, aún no se ha encontrado el origen exacto de Bessé, que no comparte ascendencia con los habitantes que ahora mismo viven en la isla. 

Más allá de las novedades que aporta este hallazgo, nos vuelve a recordar que por muchas películas y líneas en el tiempo que se hayan hecho con la evolución de los seres humanos y los homínidos, aún nos queda mucho por saber sobre nuestros ancestros

De hecho, es común que cada poco tiempo se hagan descubrimientos reveladores sobre nuevas especies. Por ejemplo, el pasado mes de julio un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv, en Israel, encontraron restos humanos de unos 130.000 años que podrían haber convivido con el homo sapiens, nuestros antecesores directos en la prehistoria. Cocinaban, manipulaban fuego y construían herramientas, habilidades que se atribuían solo a los neandertales y los homo sapiens. Estaría bien ver si ahora seríamos capaces de fabricar una herramienta con piedras o metales.