¿Ha acabado el coronavirus con la burbuja de los pisos turísticos?

En lo que llevamos de cuarentena, el sector ha perdido 260 millones de euros. Un agujero económico que los propietarios están intentando eludir sea como sea

Los alquileres en las ciudades han subido muy por encima de lo que sus habitantes podían permitirse y uno de los principales culpables señalados ha sido el boom de los pisos turísticos. No en vano, los ayuntamientos y las asociaciones de vecinos llevaban combatiéndolos mucho tiempo porque, como explica el portal El Economista, desplazan a los vecinos y convierten las zonas residenciales en zonas turísticas.

El problemas es que es, o al menos era, una industria muy provechosa: el año pasado los pisos turísticos generaron 4.400 millones de euros en España, según informa El Periódico. Sin embargo, 2020 será un año negro para estos negocios. Con la crisis del coronavirus, como todo el mundo sabe, se han cerrado fronteras, se han paralizado países enteros y, en definitiva, se ha extinguido el turismo. Los miles de fotografías de Venecia limpia o de capitales vacías lo demuestran.

En este contexto, los pisos turísticos se han convertido en un agujero negro económico para sus dueños, que están reinventándose para que el coronavirus no les explote en los bolsillos. ¿Cómo? “La emergencia sanitaria derivada del COVID-19 hace que las plataformas de pisos turísticos intenten sufragar las pérdidas incluyéndose en la oferta de viviendas de uso residencial”, explica eldiario.es.

“Se calcula que, de media, en los últimos días, hay entre 40 y 50 apartamentos que se han subido a diario Idealista, y tienen toda la pinta de ser de Airbnb: de una habitación, recién renovadas y con mucho mueble de IKEA”, señala el geógrafo e investigador en turismo Jaime Jover en el artículo. Antonio Carroza, consejero delegado de la inmobiliaria Alquiler Seguro, lo corrobora en El Confidencial: “el viernes pasado nos entraron 10 nuevas viviendas para alquiler tradicional y para entrar a vivir. Hasta entonces, eran pisos destinados a uso turístico. Con la crisis del coronavirus estamos recibiendo llamadas de particulares que compraron pensando en el alquiler turístico, y ahora se han arrepentido”.

Las pérdidas económicas del sector son, en solo dos semanas de confinamiento, de 260 millones de euros. En parte, porque, a diferencia de un hotel, no pueden acogerse a un ERE ni ayudas de alquiler, así que tienen que seguir pagando los gastos sin ningún ingreso. Por eso, El Confidencial se aventura a afirmar que “el alquiler turístico ha dejado de ser, en estos momentos, una inversión rentable”. De hecho, va más allá y se pregunta si el coronavirus ha pinchado el boom del alquiler turístico que, según el experto, ya hacía aguas antes de la epidemia.

“En los dos últimos años, a pesar del enorme apetito por el alquiler turístico, lo cierto es que no a todos los inversores les salían las cuentas. Muchos particulares que compraron con la intención de alquilar a turistas apostaron finalmente por el alquiler tradicional, al comprobar que para conseguir altas rentabilidades era necesario tener alquilado el piso muchos días al mes”, asegura. Quizá el coronavirus ha sido el último pinchazo a un boom que estaba deshinchándose.

“Tras la crisis del coronavirus, a diferencia de otros sectores, no parece que el sector turístico se vaya a recuperar con tanta rapidez”, concluye el experto. El portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Javier Gil, lo ha corroborado en El País, pero, además, ha añadido que tampoco no son buenas noticias y que duda mucho que lo que está pasando ahora “vaya a bajar los precios a largo plazo. Aún es pronto para asegurar que esas viviendas vuelven definitivamente al mercado de alquiler de larga estancia”.

Es decir, en resumen, quizá nos encontramos frente al fin del boom de la industria de alquileres turísticos en las grandes ciudades. Sin embargo, ni los sindicatos ni los propietarios de grandes plataformas se muestran dispuestos a afirmar que esto vaya a suponer cambios en los precios de alquiler a largo plazo. La situación ahora mismo es tan excepcional que hablar de lo que sucederá después del coronavirus es pura especulación sin fundamento. Mientras tanto, quizá puedas conseguir una ganga y mudarte a un piso mejor cuando todo esto acabe.