8 claves para entender cómo nos moveremos por las ciudades en el año 2030

60 jóvenes las identificaron durante los dos hakactones organizados por Seat y Pangea los pasados 6 y 20 de abril

Trenes que levitan a velocidades imposibles, tubos al vacío que conectan ciudades o escaleras mecánicas que parecen montañas del Himalaya. Quizá ocurra. O quizá el transporte del mañana adopte formas que ni siquiera pudiste imaginar. Pero no importa la forma. Lo que importa son las claves que latirán tras él. Aquello que sí podemos anticipar. Y es lo que han hecho más de 60 digital ninjas, business geniuses y tech lovers jóvenes durante los dos hackatones organizados por Seat y Pangea entre el 6 y 20 de abril en Madrid y Barcelona. Aquí las tienes:

Disfrutar la experiencia

Hasta ahora, y salvo cruceros y trenes de lujo, nos hemos movido por la ciudad y por el mundo con el entusiasmo de un ladrillo. Queremos llegar a los sitios. Pero queremos hacerlo cuanto antes para quitarnos el viaje de encima. Sin embargo, y como han predicho los participantes de los hakactones, los ciudadanos del 2030 no buscarán el traslado más corto del punto A al punto B, sino que primarán aquellos sistemas de movilidad que le permitan pasárselo mejor durante el viaje: comodidad, tecnología, apps intuitivas... Adiós al "tiempo perdido" de los trayectos.

Todos juntitos

La lógica pesimista conduce a pensar en un futuro cada vez más individualizado donde todos nos movemos desconectados del resto de humanos. Pero no. Al parecer, en 2030 la movilidad será todavía más social. Las plataformas de car-sharing que tanto usamos ahora experimentarán un auge definitivo y los medios de transporte serán capaces de captar nuestros datos y compartirlos para crear una verdadera red social de viajeros. Será una colmena más eficiente y limpia, pero colmena al fin y al cabo. Después de todo, ser social está en nuestro ADN.

Tecnología everywhere

No hacemos demasiado spoiler si decimos que la movilidad del mañana pasa necesariamente por la omnipresencia de la tecnología. Así que prepárate para montarte en tu coche, decirle hola y ordenarle que te agende una tinder date a las 7 o que te compre ese abrigo tan guay que acabas de ver en un escaparate. Prepárate también para que los transportes en los que te montes te reconozcan y se adapten constantemente a tu modus operandi. Amén de desplazarte sin dejar de estar conectado jamás a la nube.

El usuario manda

Este fenómeno está ocurriendo en casi todos los ámbitos y resulta imparable: el empoderamiento del consumidor para decidir libremente qué quiere, cómo lo quiere y cuándo lo quiere, en lugar de ofrecerle servicios cerrados. Y el transporte, por supuesto, no es ni será una excepción. Por eso, en 2030 proliferarán los modelos "pay as you move" y, como decíamos antes, el car-sharing, para que puedas utilizar el coche cuando te apetezca sin tener que hipotecarte durante una década para comprarte uno.

Conciencia ecológica

El mundo del mañana será ecológico o no será. Y no es una figura literaria. Si el transporte mundial continuase contaminando de la forma tan agresiva en la que lo hace actualmente, sería cuestión de tiempo que el cambio climático nos pusiese en nuestro lugar. Por suerte, el estilo eco-friendly será clave en la movilidad del mañana. Además de ahorrar recursos compartiendo cada vez más los sistemas de transportes, abandonaremos las energías supercontaminantes para entregarnos del todo a las energías renovables.

Tú eres lo importante

Este es el mensaje que, de forma indirecta, recibirás de cada transporte en que te subas allá por 2030. Porque los avances tecnológicos harán que cada viajero tenga un experiencia única del viaje. En concreto, la tecnología de reconocimiento móvil será capaz de identificarte para satisfacer tus necesidades y preferencias personales. No te asustes si el taxi te recomienda sintonizar la última canción de C. Tangana o subir el aire acondicionado hasta dejar la temperatura en el punto que más te gusta. Es el futuro. Relájate y disfruta.

Diferenciación extrema

Movernos de aquí para allá es una necesidad humana inagotable. De ahí que la industria del transporte sea tan golosa para casi infinitas empresas que acuden a ella como abejas a la miel. Pero esta saturación de oferta obligará, según los expertos del sector, a que las compañías que compiten por el amor del viajero se diferencien cada vez más las unas de las otras. ¿Cómo? Proveyendo servicios únicos que la hagan especial y priorizando la experiencia del usuario durante los viajes. Y para eso hace falta un carácter innovador permanente.

Innovación abierta

Nos dirigimos hacia una sociedad hiperconectada. Pero no solo entre las personas, también entre gobiernos, instituciones y empresas. La colaboración irá ganando presencia hasta convertirse en la principal herramienta de cambio. Así que las empresas de movilidad acabarán creando alianzas para responder con creatividad a las nuevas tendencias sociales y para renovarse a una velocidad nunca antes vista. Gracias a ello, nos moveremos aún más rápido y, visto lo visto, muchísimo mejor. Es un futuro que ya está aquí y SEAT y Pangea lo han plasmado en una película cuyo primer teaser te dejará loco: