6 frenos que no deberían serlo a la hora de irte de Erasmus para estudiar un máster

Porque no hay edad ni limitaciones cuando se trata de crecer personal, y profesionalmente.

Ahora, La Caixa quiere acercarte este contenido para que conozcas el Préstamo Máster Erasmus +. 

Acabas de terminar la carrera y te encuentras perdido. Ves miles de posibilidades abiertas pero no sabes qué camino elegir. En tu mano, un título que ahora mismo solo te sirve para enmarcarlo y colgarlo en la pared. Y en tu cabeza la idea de que, tal vez, deberías empezar a tomar decisiones que marcarán tu futuro, al menos, a corto o medio plazo. Como decimos, las posibilidades son infinitas y si has barajado la posibilidad de hacer un máster a lo mejor te interesa la idea que queremos proponerte aquí: cursarlo en una Universidad europea con un Préstamo Máster Erasmus +.

Tal vez piensas que la etapa Erasmus ya pasó en tu vida al finalizar tu carrera, pero no es así. El Erasmus puede ayudar a realizarte como persona, a conocer gente maravillosa de cualquier rincón del mundo, a aprender un idioma, a conocer un país (o varios), a abrirte a un mundo nuevo y a vivir experiencias que, de otra forma, nunca llegarás a probar. Y para eso, no hay edad. Sabemos que este no es el único freno que te impide hacer tus maletas e irte al extranjero a estudiar un máster, pero queremos convencerte de que todos estos pensamientos están únicamente en tu cabeza.

Londres Erasmus

1. ¿Estudiar o trabajar?

La idea del máster te parece buena pero has llegado a ese punto de tu vida en el que te paras a pensar: ¿sigo estudiando o empiezo a buscar trabajo? Le das mil vueltas. Y, de repente, te topas con estos datos que dicen que la tasa de paro juvenil es del 41,6%Encontrar trabajo es difícil, sobre todo en ciertos ámbitos laborales en los que los datos de desempleo son aún más grandes.

Estudiar en el extranjero te permitirá crecer personalmente. Harás algo diferente en un país distinto, lo que te hará destacar frente al resto de personas que postulen para un futuro puesto de trabajo. Esta experiencia te aportará, sin duda, mayor preparación para enfrentarte al complicado mundo laboral que llegará después. Es un reto a escala internacional que las empresas valorarán positivamente a la hora de decidirse entre tú y otro candidato.

2. El dinero

Sin duda el dinero puede ser la principal razón para no irte, pero España es uno de los países más caros de la Unión Europea para estudiar tanto una carrera como un posgrado. Además, dejando de lado el coste de los estudios, sabemos que asentarse en un país extranjero conlleva unos gastos que hay que sufragar: alojamiento, comida, transporte y, básicamente, gastos del día a día. Vivir en Berna es más caro que vivir en París, aunque si nos alejamos un poco de las capitales el precio disminuye. Sofía, Minsks, Bucarest, Praga y Varsovia se encuentran entre las 10 ciudades europeas más baratas para vivir.

Existen opciones como buscar un trabajo extra, pero hemos encontrado otra que te permitirá hacer frente a esos gastos con mayor facilidad. Se trata del Préstamo Máster Erasmus+, una alternativa para cursar un máster en una universidad europea. No importa si no tienes ingresos y si tus padres -o familiares- no pueden avalarte, puedes solicitarlo el préstamo sin ningún tipo de ayuda a tus espaldas. Además, empiezas a pagarlo una vez hayas acabado los estudios en la ciudad y universidad que hayas elegido, lo que te permitirá un espacio de tiempo para encontrar un trabajo con el que hacer frente. Contarás con 12.000 € para estudios de hasta 1 año o 18.000 € para estudios de más de 1 año para llevar a cabo esta aventura que sabemos que estás deseando comenzar.

3. El miedo a lo desconocido

El temor a una nueva cultura y costumbres también puede ser uno de los impedimentos que hagan que no te atrevas a coger tu maleta e irte a hacer un máster al extranjero. Nos encantaría ser de esos intrépidos aventureros que cogen su mochila y se plantan en Nueva Zelanda con una navaja y dos pares de pantalones para vivir aventuras. No todos somos iguales ni le 'echamos' las mismas narices a la vida.

Cracovia Erasmus

4. El maldito idioma

Esa asignatura en la que flaqueamos muchos españoles.  Esta experiencia puede ayudarte con eso porque no hay mejor inmersión lingüística que la realizas en el propio país de destino. Podrás apuntarte a mil academias y tener el nivel C1 de todos los idiomas que quieras pero, no hablarás la lengua de manera perfecta hasta que no lo intentes frente a frente y te atrevas con los que viven allí.

No podemos decirte con exactitud cuándo empezarás a dominar el idioma porque depende de muchos factores: el nivel con el que empiezas, el tiempo que durará tu estancia en el país, el nivel de aprendizaje de cada persona y, por supuesto, las ganas que le eches. , Michael Geisler, vicepresidente de las escuelas de idiomas del Middlebury College (Estados Unidos), señalaba la importancia de una inmersión total en el país: lectura, escuchar la radio, ver la televisión, ir al teatro o el simple hecho de salir a hacer la compra y entablar conversación en las diferentes situaciones que se te presenten.

5. ¿Y mi pareja?

Un freno más emocional que racional que tenemos los seres humanos a la hora de embarcarnos en una nueva experiencia como esta es dejar lejos a nuestra pareja. Le das vueltas porque no sabes si tu relación podrá soportar esa distancia y te mata la incertidumbre de no saber cuándo podrás verle. Pero, ¿sabes qué? No hay relación que se afiance más que aquella que pasa por baches y dificultades. Según un estudio que apareció en la publicación 'Journal of Communication' en 2013, elaborado por la investigadora Crystal Jiang de la Universidad de Hong Kong y el profesor Jeffrey Hancock de Universidad Cornell (EEUU), las relaciones a distancia pueden ser incluso más exitosas que las convencionales.

6. La familia y los amigos

Igual que ocurre con la pareja, dejar atrás amigos y familia durante tantos meses puede ser bastante duro para muchas personas. Los hay que estamos más  a nuestro círculo y este paso puede ser más difícil para nosotros. Lo que tenemos que pensar es que llegar a un sitio desconocido será complicado al principio, cuando no conocemos a nadie. Pero esta sensación de 'soledad' solo nos permitirá una cosa: abrirnos con más facilidad y buscar gente en la que apoyarnos más rápido. Conocerás vecinos, compañeros de clase, gente de fiesta, en tu día a día que, te aseguramos, se convertirán en tu nueva familia y muchos de ellos los conservarás de por vida. ¿Quién no quiere tener alojamiento gratuito en, por ejemplo, Berlín de por vida?

Italia Erasmus

Ahora la pelota está en tu tejado: Piénsalo, investiga, sopesa y elige. Las desventajas son mínimas para todo lo que podrías sacar de esta increíble experiencia que es el Erasmus. Sabemos que tomarás la mejor decisión para ti y tu futuro. Y esperamos que, tras leer este artículo, los frenos que tenías en la mente desaparezcan.