El vapeo llegó para sustituir el tabaco y ahora nos sorprende que sea peligroso

Seis muertes relacionadas con los cigarrillos electrónicos desatan polémica en Estados Unidos. La pregunta es si eso va a hacer que los jóvenes vuelvan a fumar

Nueva York acaba de prohibir la venta de cigarros electrónicos de sabores después de semanas de polémica por la muerte de seis personas relacionada con el vapeo, aunque los doctores todavía no saben cuál es la relación exacta entre esta nueva forma de fumar y las decenas de inflamaciones que se han registrado en Estados Unidos. Ante la duda, prohibir, aunque la principal hipótesis apunta a que quienes acabaron en el hospital habían comprado materiales que no estaban probados por los productores de cigarrillos electrónicos.

Unos años después de que empezara el boom del vapeo, parece que nos sorprenda que el sustituto del tabaco no sea tan sano como creíamos. No sabemos qué es lo que pasa realmente en nuestros pulmones cuando vapeamos (sus defensores defienden que el vapor no es tan perjudicial como el humo), por lo que ante la duda, lo mejor es evitar cualquiera de los formatos del cigarro. La última oleada de intoxicaciones (28 hospitalizados y seis muertos) se ha registrado en el estado de Utah, pero desde abril van 380 casos en diferentes zonas de todo Estados Unidos. Todos eran consumidores oficiales de vapeo.

Los síntomas son vómitos, dolores de cabeza y dificultad al respirar, algo muy raro entre adolescentes y veinteañeros sin ninguna infección aparente, los principales usuarios del vaping, que se dispara entre los más jóvenes a la vez que el consumo de tabaco cae en picado. La primera recomendación de los médicos ha sido dejar de adulterar los cigarros electrónicos con recargas no homologadas, pero por ahora están tratando una enfermedad de origen desconocido.

"Los líquidos del cigarrillo electrónico contienen al menos seis grupos de componentes potencialmente tóxicos (...) el efecto de añadir ingredientes como THC o CBD a estas mezclas tiene que investigarse", según escribió David C. Christiani, de la escuela de Salud Pública de T. H. Chan de Harvard en un artículo. En general, los pulmones se ven inflamados pero los doctores no han encontrado ninguna infección bacterial o virus. Hay pistas sobre un acetato de vitamina E que también se usa en la industria alimenticia, pero no hay nada claro.

Marketing fraudulento

La principal compañía productora de materiales de vapeo de Estados Unidos, Juul, ya ha sido acusada por unas campañas enfocadas a los adolescentes que presentan el cigarrillo electrónico como una alternativa más sana al tabaco, lo que presta a confusión. La FDA, el organismo que regula los medicamentos en el país, ya ha advertido a Juul de haber provocado una epidemia de vaepo entre los adolescentes. Por ahora, la empresa asegura que está preocupada, pero que no dejará de vender cigarros electrónicos hasta que esté demostrado que sus productos son responsables de estas muertes.

Una reacción similar ha sido la de los comercilizadores de cigarros electrónicos en España, que han organizado para este lunes una manifestación en Madrid a favor del derecho a vapear y piden al Ministerio de Salud que no prohiba sus productos. España es uno de los países con menos vapeo de Europa y aún así, hay más de medio millón de consumidores de este aparato y el sector mueve 90 millones de euros al año. Uno de cada dos chavales de 14 a 18 años lo ha probado, igual que el tabaco.

Está claro que hay muchas dudas todavía sobre el impacto que tiene sobre nuestra salud este cambio de hábito, pero efectivamente debemos estar alerta ante cualquier cosa que nos genere adicción. Si podemos estar sin inhalar nada, ¿por qué deberíamos engancharnos al vapeo? Al fin y al cabo, es una industria química más. Innecesaria por lo menos. Esperemos que no peligrosa, pero todavía no podemos asegurarlo. En las próximas semanas, meses y años sabremos realmente cómo nos afecta y cambiaremos (o no) la idea que tenemos sobre los cigarros electrónicos.