La vacuna experimental contra el VIH ya es una realidad

Ya se encuentra en la fase III de investigación y proporciona anticuerpos a un 97% de las personas que la reciben

La historia del VIH no es especial: como tantos otros virus, los científicos creen que saltó a los humanos tras entrar estos en contacto con simios infectados por una variante específica: el virus de inmunodeficiencia en simios. En concreto, y como apuntan desde National Geographic, "los investigadores sitúan el origen del virus en humanos alrededor de 1930" en África, pero no sería hasta 1981, con la identificación de varios casos en Estados Unidos, cuando saltaron las alarmas y las farmacéuticas comenzaron a trabajar. Como ya decíamos, la historia del VIH no es especial: empezó a importar cuando afectó al mundo occidental.

Del mismo modo, y conforme las campañas de concienciación acerca de la necesidad de usar condones para evitar infecciones sexuales de VIH hacían efecto en Norteamérica y Europa, los medios de comunicación, las farmacéuticas y los gobiernos parecían perder interés en el descubrimiento de una vacuna. Al fin y al cabo, la pandemia de VIH está controlada en Occidente. En África no: el 75% de las muertes de SIDA se producen en este continente y el 29% de las mujeres embarazadas tiene VIH, según National Geographic. Por esto resulta tan esperanzadora la nueva vacuna desarrollada por Janssen, filial de Johson&Johnson.

Su nombre es Mosaico y es la primera vacuna contra el VIH en alcanzar la Fase III de investigación en una década. En concreto, como explican desde Xataka, "se trata de un adenovirus especialmente modificado para portar proteínas características del virus y hacer que el sistema inmunitario genere anticuerpos". Esto puede parecer sencillo, pero el virus de la inmunodeficiencia humana es tremendamente versátil y ágil, por lo que resulta muy complicado contrarrestar todas sus potenciales mutaciones. En este caso, y como prueba una investigación previa de Mosaico, parece que los científicos han dado en la diana. Pero bien.

De hecho, y según esta investigación correspondiente a fases anteriores del desarrollo de la vacuna, esta proporcionaría anticuerpos a un 97% de las personas que la reciben. Una cifra extraordinaria para un virus que durante décadas y décadas parecía completamente ingobernable. Sin embargo, aún estamos lejos de poder cantar victoria. La farmacéutica, responsable también de una de las vacunas del coronavirus, está ahora realizando un ensayo con casi 4.000 personas en todo el planeta que marcará el destino definitivo del tratamiento Mosaico: la solución final al VIH o un proyecto fallido más en una larga lista.

¿Cuándo lo sabremos? Como muy pronto en dos o tres años: es el tiempo que durará esta investigación final, siempre que todo vaya conforme lo planificado. En el mejor de los casos, la humanidad poseerá un arma con la que combatir el VIH, un enemigo aparentemente inextinguible. En el peor de los casos, los esfuerzos de la marca Johnson&Johnson podrían reactivar el interés del resto de farmacéuticas, gobiernos y ciudadanos por una vacuna preventiva contra la infección. De momento y por si acaso, recuerda tomar precauciones cuando tengas relaciones sexuales, las infecciones de transmisión sexual están al alza en Europa.