Un estudio científico encuentra la solución para dormir bien en plena ola de calor

En pleno verano, a no ser que dispongas de aire acondicionado o ventilador, el calor puede ser uno de los causantes más directos del insomnio

No hay brisa, estás quietx y sudas, cambias de posición mil veces porque no encuentras la más cómoda, te tapas un poco, te destapas, pruebas boca arriba, boca abajo, estiradx y nada. Te resignas. Como no puedes dormir de forma natural, empiezas a darle vueltas a varias cosas: lo que has hecho en el día, lo que tienes que hacer al día siguiente, planes para el fin de semana y ese bucle de no parar de pensar se traduce en insomnio. Al final, no sabes ni cómo pero te dormiste. Ahora bien, al día siguiente te levantas bañadx en sudor y como un zombie. Es por ello que, para evitarlo, el último estudio publicado en Sleep Medicine Reviews ha encontrado una solución para alcanzar un sueño profundo y de calidad en plena ola de calor.

La falta de sueño genera problemas de salud. Como siempre recomiendan los médicos, las horas ideales de sueño están entre las siete y las nueve horas. Este consejo lo siguen pocas personas, es más esto solo lo cumple un poco más del 30% de la población española. Estas horas deben seguirse aún más en verano y, a no ser que dispongas de un ventilador o de aire acondicionado, te será complicado alcanzar el sueño al momento de tumbarte en la cama. El estudio explica que para atrapar el sueño al minuto de acostarse hay que darse una ducha con agua muy caliente. Hacer que el cuerpo alcance altas temperaturas es especialmente eficaz cuando hace calor.

La investigación ha demostrado que el contraste de la temperatura corporal con el exterior reduce la sensación de sofoco. Así que puedes ducharte con agua fría y al final pasar unos minutos dándote con agua caliente. El cuerpo sube unos grados mientras estás bajo el agua y, cuando sales, para compensar la temperatura corporal con la exterior, tus grados disminuyen. Estás en el momento ideal para irte a dormir. La investigación, elaborada en la Universidad de Texas (Austin, EE.UU), recomienda que lo mejor es que sea un baño (sí, en una bañera) y que sea durante hora y media. Si dispones de la posibilidad de darte un baño, es recomendable hacerlo una vez a la semana, si lo haces muchas veces estarías gastando demasiada agua.

Para alcanzar estos resultados, los investigadores tomaron los resultados de más de 5.300 estudios que ya existían y que hablaban sobre los beneficios de una ducha o de un baño de agua caliente con la calidad del sueño. Shahab Haghayegh, autor principal del estudio explicó para Bustle que "la única forma de determinar si los resultados de los anteriores estudios funcionaban era combinar todos los datos obtenidos y analizarlos desde una perspectiva nueva". Con los estudios previos, los autores del estudio, establecieron cuatro variables diferentes: el tiempo de sueño, es decir, cuántas horas duermen los individuos, la calidad de esas horas de sueño, cuánto tiempo tardan en quedarse completamente dormidos y la eficiencia del sueño. De esas variables nace el resultado: realizar un baño de hora y media, una o dos horas antes de irse a dormir. 

Así que lo que hay que saber es que esta rutina, sin gastar excesiva agua, puede hacerse una vez al día. La temperatura corporal desciende una hora antes de que te duermas y baja aún más mientras estás dormidx. La bajada de temperatura corporal y natural que sucede antes de irte a dormir se sincronizará con la proporcionada por la ducha. Ideal.