Preguntas (y respuestas) frecuentes sobre las infecciones de transmisión sexual

Muchas ITS no generan síntomas. Es decir, no os confiéis y penséis que eso no va con vosotros. Es por ello que aquí os hablamos de los temas más comunes relacionados con las ITS

A todos nos han hecho conferencias en el instituto (y en muchas otras campañas públicas de concienciación) sobre las cosas más elementales y básicas que debemos saber sobre las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Pero es probable que, algunxs de nosotrxs, no fuéramos unos alumnos ejemplares y quizás pasábamos más rato hablando sin parar durante toda la clase que escuchando. Es por eso que ahora recuperamos lo mínimo que tendríamos que saber sobre las ETS.

Antes que nada, muchas ETS no generan síntomas. Es decir, no os confiéis y penséis que eso no va con vosotros. Según los expertos de La mente es maravillosa, “puedes tener una durante meses, años e incluso décadas sin percatarte de que existe”. Y, algunas de las enfermedades que desarrollan síntomas, puede ser que no lo hagan de forma inmediata.

Cada infección o enfermedad tiene unos síntomas específicos, aunque en general puede ser que sea dolor al orinar, secreciones irregulares con colores y olores intensos (tanto en hombres como mujeres), picazón, irritación e inflamación en los genitales, dolor al tener relaciones sexuales, fiebre y dolor de cabeza, erupciones en los genitales o ampollas o llagas en los genitales.

Una de las preguntas más frecuentes es si se puede contraer una enfermedad de transmisión sexual a través del sexo oral. La respuesta es que sí. Cualquier contacto en el que intervenga el intercambio de fluidos aumenta el riesgo de una infección. Algunas de las infecciones más comunes que se pueden transmitir por esta vía son la gonorrea, la clamidia, el herpes, el VPH, la tricomoniasis y el VIH. Así pues, no se puede afirmar que el sexo oral sea más seguro que el sexo vaginal o anal para prevenir ETS.

Más allá del sexo oral, también se pueden contagiar algunas enfermedades de transmisión sexual a través de los besos. Eso sí, muy pocas se transmiten de esta forma. Por ejemplo, la clamidia, la gonorrea, la hepatitis, el VIH y la tricomoniasis no se transmiten al besar. Sí lo pueden hacer, aunque solo en determinadas circunstancias, la sífilis (muy poco común), el citomegalovirus y el herpes simple.

Cabe recordar que no todas las ETS se pueden curar. Actualmente, tal y como recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo se pueden curar tres infecciones bacterianas (clamidia, gonorrea y sífilis) y una parasitaria (tricomoniasis). Por otro lado, la hepatitis, el herpes y el VIH se puede tratar bastante bien, principalmente en aquellos casos que se diagnostican temprano.