Por qué últimamente estás siempre tan cansado: la respuesta está en tu rutina

La velocidad del metabolismo es clave en el mantenimiento de un peso saludable

Probablemente hayas escuchado, y repetidamente, que acelerar tu metabolismo es tan importante a la hora de perder peso como la propia dieta. Y una de las maneras más sencillas de hacerlo es practicando actividad física todos los días. No obstante, y pese a estar haciendo esto, hay algunas circunstancias que podrían estar haciendo que tus esfuerzos sean en vano. Entre ellos, no descansar correctamente. El motivo es que, tal como explican desde Vitónica, "si nuestro cerebro está cansado, hará todo lo posible para que nuestro metabolismo disminuya y que la energía que tenemos almacenada se mantenga".

Dormir mal puede hacerte comer demasiado

Además, el cansancio mental provoca una reducción del rendimiento de la corteza prefrontal, la zona de tu cerebro encargada de inhibir los impulsos más instintivos del cerebro como el hambre. Así que tras una noche de dormir como el culo es bastante más probable que arrases con la nevera. Por último, y esto es de pura lógica matemática, cuando duermes cinco o seis horas en lugar de ocho o nueve pasas mucho más tiempo en el mundo de lxs despiertxs. Y eso, nuevamente, incrementa las posibilidades de que consumas más comida y calorías. Dormir poco es desastroso para tus metas de adelgazamiento.

¿Comes suficientes proteínas? Háztelo mirar

Pero tu metabolismo no se ve ralentizado únicamente por una mala higiene del sueño. Según este mismo medio, otro factor que podría estar influyendo es un consumo insuficiente de proteínas, ya que "para metabolizar proteínas se necesita un 25% de la energía que nos proporcionan". En ese sentido, su digestión y asimilación requieren un esfuerzo mucho mayor que la metabolización de otros macronutrientes como son los carbohidratos, para los que tu organismo solo necesita invertir entre un uno y un 10% de la energía que aportan. Las proteínas activan intensamente la maquinaria de tu cuerpo.

Ojito con el alcohol

Y luego está el alcohol. Sí, las cervecitas de mediodía o los vermuts de media tarde te flipan, pero "lo que ocurre es que el alcohol, al ser un tóxico, el cuerpo le da prioridad a su metabolización, haciendo que el metabolismo normal disminuya". Incluso en cantidades muy moderadas. Y algo similar ocurre con el consumo de alimentos ultraprocesados. En palabras de estxs expertxs, "el aumento de la inflamación hace que el cuerpo esté más pendiente de reducir esta inflamación crónica de bajo grado que de realizar sus funciones normales". Además, estos alimentos poseen disruptores endocrinos que entorpecen el metabolismo.

Cuida tu salud mental

Por su parte, tanto el estrés como la ansiedad crónica también pueden ser responsables de que tu metabolismo vaya a la velocidad de un caracol: "Mantener ambos estados de forma crónica hace que el cuerpo tenga la sensación de que no hay nada bueno en el mundo exterior, por lo que, hablando de manera muy simplificada, está en modo ahorro y disminuye el metabolismo. Una razón más para abordar estas afecciones. Por último, puede que no estés haciendo el suficiente ejercicio. En ocasiones caemos en rutinas mecánicas en las que no hacemos apenas esfuerzo. Debes darle un poquito de caña al cuerpo. Lo soportará.