Orinar en la ducha no es la guarrada que te habían hecho creer

No te provoca infecciones, más bien te previene de ellas y, además, es bueno para el medio ambiente

Nadie admite que mea en la ducha, pero qué gusto da. Desde que tienes uso de razón, lo único que te han dicho es que vayas al baño antes de meterte en la ducha porque si no, después tienes que orinar y vaya marranada. Se mezcla lo limpio con lo sucio, se queda todo lleno de bacterias y, vamos que básicamente la has liado. Tal vez no sea lo más higiénico del mundo esparcir tus orines por la bañera, pero según publica eldiario.es, el pipi es 95% agua y sus bacterias se pierden por la ducha con la misma eficiencia que por el váter.

Total, que no solo no es malo, sino que el artículo hasta le encuentra cinco ventajas a relajar los esfínteres y soltarlo todo mientras te pegas tu ducha matutina.

1. Ahorras agua

Un váter actual utiliza de tres a seis litros de agua para tirar de la cadena. Teniendo en cuenta que cada vez que vamos, aunque sea a hacer un pipí, vaciamos la cisterna, suma todos los litros que podrías ahorrar si una vez al día, por lo menos, reaprovecharás el agua que ya dejas caer cuando te estás enjuagando el champú. En total, en España se van 600 millones de litros al día por las tuberías de váteres. Reducir la cifra siempre será positivo. Otra de las modas es impulsar los baños secos.

2. Ahorras papel

Lo mismo, pero aplicado a la tala de árboles y la industria de los rollos y toallitas húmedas.

3. Previene las infecciones

Resulta que esas gotitas amarillas que se deslizan sobre tus muslos, tus piernas y llegan a tus pies antes de desaparecer por el desagüe no son nada en comparación con lo beneficioso que resulta para tu cuerpo lavarte bien justo después de orinar. Esa enjuagadita con jabón que te haces en la ducha te puede ahorrar una uretritis. Y también, en el caso de las mujeres, orinar de pie es más saludable que hacerlo sentadas.

4. No te aguantas

Cuando enciendes el grifo, inevitablemente el ruidito te hace tener ganas de orinar. Aguantarte es fatal para tu vejiga, así que suéltate.

5. Ensucias menos

El váter es uno de los sitios más cochinos de la casa y, por mucho que los limpies, los detergentes que usas para desinfectarlo, también contaminan. Vamos, que te ahorras un poco de suciedad, pero en realidad nada te excusa de limpiar el baño porque la caca la seguirás haciendo ahí, esperamos.