Obsesionarte con dejar de comer grasa puede hundir tu estado de ánimo

No se trata de inflarte a donuts y patatas fritas, sino de saber cuáles son los lípidos saludables para tu cuerpo y no dejar de comértelos

Las grasas están demonizadas. Los cuerpos escultóricos que ves en las redes sociales te motivan para hacer dieta y ejercicio y tratar de tener un cuerpo súper normativo. Eso, te han dicho, es lo bonito. Está bien querer estar en forma y mantener una dieta saludable, pero tienes que tener cuidado con no obsesionarte ni pasarte de la raya. Varios estudios científicos aseguran que dejar de comer grasa puede convertirte en una persona más triste, con menos sentido del humor o ánimo para llevar a cabo tu rutina, según publica estos días el portal Psychology Today. Además, aumenta el riesgo de depresión.

"Entre semana se cuida el cuerpo y el fin de semana se cuida el alma", suelen decir algunos médicos que son conscientes de que ser demasiado estrictos con las calorías puede resultar contraproducente. Y nos parece una buena filosofía. Una alimentación equilibrada incluye, desde luego, grasa como el aceite de oliva o el aguacate.

Por supuesto, algunos tipos de grasas, como el colesterol, están relacionadas con los ataques al corazón y otros problemas cardiovasculares, pero un estudio llevado a cabo con casi 25.000 personas demostró algunos resultados inesperados para los investigadores. Por ejemplo, que quienes habían tenido dietas más bajas en grasas tenían más probabilidades de morir de temas relacionados con la salud mental como el suicidio o accidentes o violencia. De hecho, luego se demostró la relación entre personas con tendencias suicidas y los niveles bajos de colesterol.

Como suele pasar con los artículos en los que hablamos sobre el estado de ánimo, aquí entra en juego la serotonina. Los niveles muy bajos de colesterol tienen su impacto en este neurotransmisor que se encarga, entre otros, de regular las emociones. Apunta: aceite de oliva, pescado graso, carne, frutos secos o semillas son algunos de los alimentos que te ayudarán a mantener tus niveles de grasa. Si optas por una dieta vegetariana, los esfuerzos que tendrás que hacer serán mayores, pero los expertos recomiendan consumir al menos 70 gramos de estos lípidos cada día. Las grasas creadas de forma artificial (las grasas trans) también aumentan los riesgos de depresión, igual que los dulces, postres o gominolas.

Nuestro cuerpo es realmente una máquina muy precisa que necesita su equilibrio. Aunque es verdad que de vez en cuando los excesos nos dan un subidón que parecen salvarnos de un bajón momentáneo, lo más importante es ser conscientes de que la comida es la gasolina que le damos al organismo para que reaccione como queremos. Si le damos basura, va a reaccionar como tal. Si, sin embargo, nos preocupamos cada día de alimentarlo con cariño y consciencia, su reacción será distinta y verás cómo aguantas mejor en el trabajo, en el gimnasio y, desde luego, sonreirás más.