Por qué no deberías tener sexo en un avión

Es un entorno en el que abundan las bacterias formadoras de colonias

Si eliminamos las parafilias más extrañas, como la atracción sexual hacia los fantasmas o la atracción sexual hacia las lágrimas que sienten unas cuantas personas a tu alrededor, te darás cuenta de que la lista de fantasías sexuales habituales no es demasiado amplia. Participar en tríos, practicar roles de dominancia o sumisión y tener sexo público suelen encabezarla. Y, dentro de esta última, una muy repetida es la fantasía de tener sexo en un avión. Allí en las alturas. Allí donde los nervios por las turbulencias se convierten en excitación. Allí donde tienes a cientos de personas sentadas a unos metros. Morboso, pero una malísima idea en realidad.

Y no porque no fueras a pasártelo bien. Ya sea en soledad o acompañadx, lo más normal es que las horas que pases en el avión se te hagan bastante más livianas con una buena sesión sexual, especialmente si alcanzas el orgasmo y tu organismo se colma de hormonas relajantes. El problema es la higiene. Según una investigación microbiológica encargada por Travel Math, y tal y como citan desde El Confidencial, medio que se hace eco de los resultados, "los aviones están mucho más sucios que nuestro propio hogar". Puede que disfrutes como nadie en el vuelo, pero también te expones a una infección. Son entornos muy insalubres.

Cuidado con las bacterias

La bandeja que tienes a tu disposición en el asiento, por ejemplo, "contiene hasta 2.155 unidades de bacterias formadoras de colonias por cada 2,5 centímetros cuadrados", una familia de bacterias entre las que se hallan las bacterias fecales. La salida de aire superior que se encuentra sobre tu mismo asiento tiene alrededor de 285 unidades, el botón de descarga del inodoro unas 265 unidades y la hebillas del cinturón de seguridad al que le confías tu tranquilidad unas 230 unidades. Allí arriba, donde tanto te apetece practicar o que te practiquen sexo oral, estás completamente rodeadx de bacterias. Mantén tu lengua dentro de tu boca.

¿Pero por qué tanta suciedad? Según explican desde Travel Math, "el personal de las aerolíneas están bajo más presión que nunca para garantizar que los pasajeros bajen rápidamente de los vuelos que llegan para permitir un cambio rápido para el próximo viaje y maximizar así las ganancias". Esto provoca que el tiempo dedicado a la higienización de las mesas-bandejas y demás elementos personales del avión se reduzca y por tanto se acumularan más y más microorganismos. Independiente de tus intenciones sexuales, aplicar sobre estos elementos un poquito de desinfectante te ayudará a comer en condiciones salubres.

Tampoco el aeropuerto es buena opción

Una alternativa para ganar oxitocina y endorfina post-clímax antes de un vuelo, y encararlo con mucho mejor ánimo, es recrearse un poquito en el baño del aeropuerto. Sin embargo, la investigación también centró sus análisis en las principales áreas de los aeropuertos y los resultados no fueron mejores. Ni mucho menos. En los botones de los lavabos de los mismos habitan aproximadamente unas 1.240 unidades de bacterias colonizadoras por cada 2,5 centímetros cuadrados. Y en las cerraduras del baño viven unas 70 unidades. Así que lo mejor es salir satisfechx de casa y dejar que esas fantasías continúen siendo fantasías.