Nestlé reconoce que el 63% de sus productos no son saludables

Aunque siempre hemos intuido que no son lo que nuestro cuerpo necesita, esta noticia es una mala noticia, sobre todo, para nuestro yo de 20 años atrás

Chocolatinas Kit Kat o Crunch, helados Maxibon o Milka, cereales Chocapic o Estrellitas, pizzas Buitoni, croquetas La Cocinera o el Nesquik de cada mañana. Estos son algunos de los productos de Nestlé que más consumimos de pequeños y que, hoy, aún tienen algún hueco en nuestra dieta cuando queremos darnos un caprichito. Es por ello que, aunque siempre hemos intuido que no son muy sanos, que para nada son el camino para llegar a los 100 años con ganas de vivir, es muy mala noticia que la empresa haya reconocido en un documento interno que el 63% de sus productos no cumplen con los criterios necesarios para ser saludables e, incluso, que algunas bebidas y alimentos “nunca serán sanos por mucho que se renueven” (Ojo).

Se trata de una información que ha publicado el diario Financial Times y que no es agradable conocer porque cualquiera de nosotros puede haberse tragado un arsenal de helados Oreo para celebrar la llegada del buen tiempo. Pero bueno, lo hecho hecho está. No podemos alertar a nuestro yo del pasado, pero sí conocer los detalles de esta noticia para ser un poco más cuidadosos al salir a hacer la compra con nuestro carro comodísimo de persona mayor.

Hablamos de un 63% de productos, pero en verdad podrían ser más porque Nestlé solo ha analizado la mitad de sus artículos dejando fuera de juego a los de comida para animales, nutrición infantil, nutrición médica y café. Eso quiere decir, como señala el documento interno, que solo el 37% de todo lo que vende la marca cuenta con una calificación superior a 3,5 estrellas, según el etiquetado nutricional de Australia que califica con cinco estrellas a los alimentos más saludables y que utilizan organizaciones de alto calibre, como la Fundación de Acceso a la Nutrición.

Más allá de estrellas para arriba o estrellas para abajo que pueden resultar algo liosas, es importante desglosar bien los datos. Dentro de este maldito 63%, no son saludables el 96% de las bebidas, el 99% de helados y artículos de confitería, el 18% de las aguas y el 40% de los lácteos. Sí, lo sabemos, ahora es cuando escenas tuyas ingiriendo cualquiera de estos productos hacen una pasarela a toda velocidad por tu mente y te pones las manos en las mejillas mientras abres la boca igual que el emoji que emula el ‘El grito’ de Edvard Munch. Pero es mejor no preocuparse: todos estamos en el mismo barco y, al menos, en este caso conocemos una información que muchas otras compañías podrían estar escondiendo. Mejor saber y poder elegir, ¿no?

Ante estos datos, que han desatado un aluvión de críticas y bromas en las redes sociales, una portavoz de Nestlé España ha justificado al diario El País que la compañía “lleva años trabajando en la mejora constante de la composición nutricional de los productos para, entre otros, reducir significativamente las grasas saturadas, la sal y los azúcares”. Aunque por lo que dijo el nutricionista Juan Revenga al mismo medio, no hay excusas que valgan. Los nuevos datos confirman una mala praxis.

“Esto demuestra que los directivos de la empresa ya saben que producen productos malsanos. No es ya que no alcancen niveles de salud excelentes, sino que no son sanos”, sostuvo y agregó: “Llama la atención la mala nota de las bebidas y los productos de confitería y helados, que son por los que la marca es más conocida. Pero también sorprende que el 18% de las aguas tampoco sean saludables”. Dicho esto, que cada uno haga con su despensa lo que considere.