Este médico plantea que deberías morir a los 75 para salvar la humanidad

"Es cuestión de recursos", asegura Ezekiel Emanuel, "si los niños son el recurso más valioso...  ¿por qué por cada dólar invertido en un niño nos gastamos siete en un anciano?" 

“Espero morirme a los 75”, aseveró el médico y académico Ezekiel Emanuel en 2014. Emanuel, que estaba contratado por la administración Obama para estudiar el sistema sanitario estadounidense, despertó muchísima polémica por estas declaraciones (aunque, por otra parte, es la típica reacción del público cuando algún experto hace una afirmación que se cuestiona nuestra forma de vivir). Cinco años después, ha concedido una entrevista a la revista del prestigioso Massachusetts Institute of Technology reafirmándose: “vivimos demasiado tiempo. No creo que debamos extender la esperanza de vida”.

World Economic Forum / Benedikt von Loebell

Tras esas declaraciones, muchos le hicieron la pregunta obvia. ¿Y si no mueres a esa edad? ¿Te suicidarás? Emanuel los corrige: “no, no moriré a los 75. No pido eutanasia. Lo que pido es dejar de someterme a grandes operaciones quirúrgicas para alargar mi vida”. Y no solo pasar por el quirófano, también se niega a tomar antibióticos o vacunas. “No forzar la vida ni frenar la muerte”, dejar que todo fluya naturalmente y que sea la naturaleza quien marque tu hora.

¿Por qué? “Hay excepciones, pero la mayoría de personas no son activas ni creativas pasados los 75”. Se pierde calidad de vida e incluso lo mejor de ti, añade. “No hay grandes autores a partir de los 75, ni grandes innovadores, todos se quedan en un terreno fácil y cómodo que les sea familiar. La vida ya no tiene retos”, explica en la entrevista. Este es uno de sus argumentos más polémicos, porque cree que, a pesar de que actividades como ir de excursión o ir en bici son actividades con cierto valor, no “llenan”. Para él, acabar los días cómodamente y sin estímulos complejos es un retroceso en la vida de una persona.

Pero hay más motivos, cree que también es cuestión de equilibrio económico y político. “Muchísimos presidentes y políticos dicen que los niños son el recurso más valioso, pero no actuamos como tal. No invertimos en niños como invertimos en adultos, especialmente en ancianos”. Se justifica con estadísticas: en Estados Unidos, por cada dólar gastado en menores de 18 se gastan 7 para mayores de 65 años. Por eso, cree que no deberíamos vivir más de 75, porque el bienestar de las personas mayores cuesta mucho dinero, un dinero que se deja de invertir en el futuro de los más jóvenes, aquellos que deben construir el mañana. “Es cuestión de ver si tu consumo de recursos vale la pena a la contribución social que haces. Probablemente no”, concluye.