Las máquinas de tu gimnasio están pensadas para arruinar tu motivación

Las máquinas de los centros de entrenamiento low cost suponen un gasto mínimo en personal aunque sean poco o nada eficientes a la hora de conseguir mejoras físicas

Todavía estás haciendo la digestión de la tableta de Suchard que te has comido en la cena de Navidad y ya te surgen los remordimientos. Que si has echado a perder todo el esfuerzo de los últimos meses por estar fit, que si en enero vuelvo al gimnasio a darle caña, que si una rutina específica de entrenamiento para llegar al verano en plan modelo de crossfit, etc. El caso es que llega enero y te metes de cabeza a entrenar a un gimnasio low cost y te pones a hacer una de las rutinas preestablecidas como si no hubiera un mañana. 

Al cabo de unas semanas te das cuenta de que a pesar del esfuerzo y de las mejoras, sigues sin sentir que estás logrando el objetivo que te habías marcado. Entonces, poco a poco, la motivación por ir al gimnasio va desapareciendo y dejas de ir con tanta frecuencia a entrenar hasta que, al final, casi ni vas. Eso sí, no te despuntas para no sentir sobre tus hombros toda la culpabilidad por haber abandonado a las primeras de cambio. La pregunta obligatoria es: ¿Qué ha pasado para que en cuestión de unas semanas la motivación haya desaparecido casi por completo?

Pues bien, como explicábamos en un artículo sobre el complot de los gimnasios low cost, tu gimnasio fashion súper barato y bien ubicado es una máquina de hacer dinero a costa de tu total ignorancia sobre lo que significa un verdadero entrenamiento. La gran mayoría de la gente que allí acude trabaja la tabla de ejercicios sin saber muy bien qué hace y sin apenas supervisión, por lo que acaba desistiendo al ver que no acaba de sentirse cómodo. Y todo ello a pesar de que las máquinas que pueblan la sección de musculación te dan la sensación de que puedes entrenar cualquier músculo de una manera segura y progresiva: craso error. 

"Las máquinas son un sistema de gestión para estos gimnasios que tienen que atender a miles de socios, pero con muy pocos gastos de personal”, explica a El Diario el Entrenador Nacional de Atletismo, Ángel Merchán, que señala el principal problema de las lucrativas máquinas de ejercicios en que aíslan demasiado el músculo a trabajar. “Cuando se hace un ejercicio guiado, cada repetición sigue la misma trayectoria, y siempre trabajan las mismas fibras musculares. Sin embargo, al usar peso libre, poleas o el peso corporal, cada repetición es diferente, y hay muchas más fibras musculares implicadas”, sentencia.

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Es decir que, a no ser que seas un body builder que necesita trabajar de manera aislada e intensiva un solo músculo, lo que estarás haciendo la mayoría de las veces es entrenar un músculo de una manera muy limitada y lejos del rendimiento que obtendrías aprendiendo a realizar el ejercicio con levantamiento libre y con una correcta técnica lo que implicaría mayor número de músculos ejercitados y de fibras reclutadas. Esto significa que dominar los ejercicios funcionales (los que implican movientos complejos y a varios grupos musculares) es muchísimo más eficiente que trabajar de manera aislada.

"Este trabajo de fuerza funcional produce cambios hormonales que aceleran el metabolismo, y hace que el cuerpo esté mejor preparado para usar las grasas como energía (…) No solo hay más fuerza y más tono muscular, sino que se producen estos cambios metabólicos que en poco tiempo llevan a una mayor pérdida de grasa corporal”, insiste el espacialista. Es precisamente por ello, por la escasa relación entre esfuerzo y resultado que ofrecen los entrenamientos 'standard' basados principalmente en máquinas, que muchas personas desisten y acaban abandonando el gimnasio (aunque la mayoría continúa con sus suscripciones al menos durante un tiempo). 

Como ves, las relucientes máquinas de tu gimnasio low cost son un negocio redondo para las empresas que los gestionan (cero costes en personal) y que sudan frío cada vez que su zona de musculación se llena de personas que saben lo que están haciendo. Como consumidor y persona dispuesta a mejorar tu nivel físico deberías exigir al centro de entrenamientos que disponga del personal cualificado que pueda ilustrarte en las técnicas básicas (complejas si hablamos de personal trainer) que requieren sus equipamientos para que puedas crecer muscularmente y quemar grasas de una manera adecuada y sin caer en la desgana que provoca la falta de resultados inmediatos.

Y recuerda: las máquinas no son el problema (pueden ser muy útiles bien empleadas) sino la ausencia de información sobre su uso correcto y adecuado a tus necesidades.