El Gobierno no quiere que las influencers se lucren vendiéndote medicamentos

Solo especialistas sanitarios pueden recetarte un remedio para una enfermedad que ellos mismos te diagnostican. Todo lo demás tiene riesgos y es ilegal

Cuando llega el invierno, la tele se llena de anuncios de remedios para el resfriado, pastillas sin antibióticos que te ayudan a pasar el catarro. Aun así, siempre (por ley), las marcas tienen que advertir de que tomar esa sustancia puede tener efectos secundarios y que tienes que ir con cuidado, leer las instrucciones y, en caso de duda, consultar con tu farmacéutico. La imagen la conocemos todos: 

Código Nuevo

Pero el éxito de las influencers, prescriptoras del consumo de millones de personas en todo el mundo, las ha llevado también a recomendar medicamentos como si fueran cremas. Me duele la cabeza, me tomo tal cosa; me sale un herpes, me tomo tal otra; me sudan las manos, uso tal producto. Ellas lo hacen de forma natural, igual que recomiendan el uso de maquillajes, marcas de ropa o comida saludable. El problema es que cada cual tiene sus alergias y sus intolerancias y consumir ciertas sustancias sin saber cómo vas a reaccionar a ellas es peligroso. María Pombo, J. Muchelas o Paula Gonu son solo algunos ejemplos de españolas que han compartido sus remedios, por ejemplo, contra el acné, y han desatado la indignación.

Ahora, la indignación puede convertirse en sanción porque el Ministerio de Sanidad español, se acaba de aliar con Google para tratar de evitar que estos productos sigan anunciándose en Youtube (junto con Instagram, la principal plataforma que usan las influencers para difundir su mensaje). Todo empezó con una demanda del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos que, tras consultar con varios afiliados de todo el país, detectaron un aumento inexplicable de la demanda de una marca de toallitas. Claro, varias influencers con cientos de miles de seguidores cada una las habían recomendado.

El problema es que Youtube alega que solo puede reaccionar a enlaces concretos de contenido denunciado por los usuarios que analizará uno a uno antes de eliminarlos. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer: la ley podría perseguir tanto a las marcas anunciadas como a las personas que se encargan de recomendar un producto que solo se vende con prescripción médica.

De hecho, según han publicado algunos periódicos como El País, algunas de ellas no son conscientes de cómo banalizan el uso de medicinas: "qué más da que sea con receta, me ha funcionado. Es como si tengo anginas y mi médico me manda un medicamento con receta, pues evidentemente os voy a decir si hay uno que me funcione peor que otro. En fin, más de lo mismo. Yo paso de estas mierdas, me dan exactamente igual”, decía Marta Carriedo ante las críticas.

En general, aseguran los expertos a El País, los productos que anuncian las influencers no son de los más peligrosos, pero sí tienen cierta incidencia en la normalización de los antibióticos en tu cuerpo, lo que puede hacer que se dañen tus defensas. Esta es, paralelamente, otra campaña que tiene en marcha el Ministerio y, por esto, quiere luchar abiertamente para despublicar todo contenido farmacéutico que se recomiende en las redes sin cumplir con la ley.

Es una medida más para acabar con los falsos tratamientos milagrosos de las redes. Hace unos meses, la estadounidense Jameela Jamil consiguió que Instagram se comprometiera a bloquear la información sobre dietas detox para menores de 18 años, porque estaba empezando a tener consecuencias sobre su salud. Ser especialista en una rama requiere años de estudio, no seamos ridículos y confiemos nuestra salud a gente que simplemente tiene éxito en redes. La salud es lo primero. Siempre, en caso de dudas, consulta con tu farmacéuticx.