Europa autoriza el gusano amarillo como fuente de proteína alternativa

La variedad Tenebrio molitor es un gusano que se distingue por su alto valor proteico que lleva siglos consumiéndose en otras culturas 

En junio del año 2018 os contamos todos los detalles de nuestro fin de semana desayunando los grillos y los gusanos del Carrefour. Para más de dos mil millones de personas en el planeta que se alimentan a base de insectos de manera habitual aquello no era nada especial, pero para los europeos desde luego que sí. Son muchos siglos mirándolos con asco. De hecho, Carrefour aprovechó una especie de vacío legal para ponerlos a disposición de sus clientes como productos alimenticios, pero no contaban aún con autorización formal de la Unión Europea. Nuestras instituciones parecían resistirse. Pero eso acaba de cambiar.

Lo ha hecho porque, según cuentan desde Directo al paladar, medio especializado en nutrición, la European Food Safety Authority (EFSA), agencia de la Unión Europea encargada de velar por la seguridad alimentaria de los países miembros, ha emitido un informe favorable del conocido como gusano amarillo. Esto ha hecho que la Comisión Europea lo apruebe oficialmente como nuevo alimento autorizado, lo que implica que todas las marcas pueden comercializarlo como comida y, además, emplearlo como ingrediente en sus productos. Y si te produce mal rollo, tendrás que andar mirando etiquetas. Podría estar ahí.

Un gusano amarillo, también conocido como gusano del escarabajo de la harina o Tenebrio molitor, que nos puede proporcionar muchos beneficios. No en vano, y como recogen desde Directo al paladar, "es una buena fuente alternativa de proteínas, ya de consumo tradicional en otras culturas". Además, el consumo de estos insectos tiene muchos otros beneficios. Como un reducido coste medioambiental de producción cuando se le compara con las fuentes de proteínas animales o un menor coste. Muchas personas podrían satisfacer sus necesidades proteicas de una manera más económica. El mundo lo necesita.

Sin embargo, el consumo de este gusano también puede presentar inconvenientes. En concreto, explican los expertos, "la EFSA concluyó en su informe que el gusano podría causa reacciones alérgicas", especialmente en "personas con alergias preexistentes a crustáceos o ácaros del polvo". Pero esto no lo hace peor alimento que muchos otros que también pueden producir alergia en los consumidores. En la mayoría de las personas no se producirán dichas reacciones y simplemente disfrutaremos de sus excelentes beneficios nutricionales.   No es una excusa para cerrarnos a él. Quizá sea el único camino para salvar el planeta.

Porque los seres humanos generamos una huella medioambiental a través de la ganadería que el planeta no puede reparar. Simplemente en algún punto tendremos que reformular nuestra alimentación. Las dietas que restringen o eliminan los productos animales del plato son una alternativa. La inclusión de los insectos otra, probablemente más factible que limitarnos únicamente a la proteína vegetal. Es más, en la actualidad hay "abiertas once solicitudes más para la autorización de insectos". Andan esperando una evaluación de la EFSA. Irán llegando nuevos bichos a nuestras cocinas y bocas. Es una realidad inevitable.