Un estudio confirma que tus heces contienen al menos 9 tipos de plásticos

Las micropartículas de plástico más pequeñas son capaces de penetrar en nuestro torrente sanguíneo, en nuestro sistema linfático y alcanzar incluso nuestro hígado

Más de ocho millones de toneladas de plásticos y microplásticos acaban anualmente en los océanos. Esto no solo mata directa e indirectamente a unos 1,5 millones de animales marinos, sino que además penetra en nuestras dietas cuando nos alimentamos de los animales contaminados que sobreviven. Sumado a la presencia de microplásticos en otros muchos productos que consumimos como geles, dentríficos, cosméticos, botellas, bolsas, cápsulas de café o incluso ropa, obtenemos un alarmante resultado: estamos envenenándonos de plástico. Ya lo sabíamos, pero un estudio difundido por el diario El Español acaba de cifrarlo con precisión.

Elaborado por un equipo de investigadores de la Universidad de Viena y de la Agencia del Medio Ambiente de Austria, el estudio analizó las heces de ocho sujetos omnívoros de hasta ocho países diferentes con el objetivo de averiguar si realmente estamos asimilando niveles de plástico mucho más elevados de los que podemos controlar. Y la respuesta es sí. En concreto, los hallazgos de la investigación, presentada en la convención de la United Europea Gastroenterology, mostraron una concentración media de 20 micropartículas por cada 10 gramos de deposiciones, estando presentes hasta nueve tipos diferentes de plástico.

Esto, según el investigador principal del estudio, el Dr. Philipp Schwabl, no solo supera nuestra tolerancia de plástico sino que confirma un amargo presentimiento científico: “que los microplásticos alcanzan el intestino humano”. Además, y en palabras del experto, “en modelos animales, las mayores concentraciones de plástico se encuentran en el estómago e intestinos, pero las más pequeñas de las micropartículas son capaces de penetrar en el torrente sanguíneo, el sistema linfático y de llegar incluso el hígado”. El alcance de perjuicio para nuestra salud está todavía por medir, pero está claro que deberíamos acabar para siempre con el abuso del plástico por parte de las industrias.