La enfermedad que te hace vivir como si hubieras tomado LSD

El HPPD es un trastorno de la percepción que te provoca alucinaciones similares a las de las drogas alucinógenas. No, no es divertido

Cuando tomas un ácido te das cuenta de lo inabarcable que es nuestro cerebro. Chupas un papelito y se abre todo un mundo. O mejor dicho, dos: el exterior se transforma para devolverte una visión totalmente inesperada de la realidad; y tu interior se dilata para ofrecerte una versión de ti que tal vez ni siquiera sabías que existía. Si te lo tomas con responsabilidad, puede funcionar como una terapia para conocerte a ti mismx. Pero sentirse en ácidos no siempre es guay. De hecho, las alucinaciones son también parte de las enfermedades mentales. De hecho, hay gente que está obligada a convivir con ellas día sí, día también.

Es el caso del HPPD, el Trastorno Perceptivo Persistente por Alucinógenos, por sus siglas en inglés. "Algunos usuarios de LSD informan haber experimentado 'flashbacks', versiones leves de viajes anteriores que los golpearon semanas o incluso meses después. Los 'flashbacks [...] son temporales y transitorios, mientras que un trastorno llamado HPPD es algo con lo que los pacientes viven de por vida, a veces durante el día", explica un artículo de la revista Dazed.

El HPPD fue descubierto en 1983 por Henry Abraham, un psiquiatra de la Universidad de Tufts, en Boston, que ese año publicó un artículo titulado Fenomenología visual del flashback del LSD, una investigación en la que participaron 123 pacientes que habían tomado LSD para analizar cómo eran esas alucinaciones que tenían posteriormente al viaje. Si bien hay casos de personas a las que se les diagnostica HPPD sin haber probado drogas en su vida, una de las razones que desencadenan esta enfermedad es el consumo excesivo de marihuana o sustancias psicodélicas, apunta el texto.

Es el caso de Sam, un chaval de 16 años que entrevista Dazed en el artículo y que desarrolló HPPD a los 16 años, después de haber descubierto el ácido y tomar seis veces LSD en tres semanas. Sam ya tenía un historial relacionado con las drogas. Asegura que fuma porros y cigarrillos a menudo y toma MDMA y coca los fines de semana. "Mi HPPD consiste en una superposición en mi visión de nieve visual similar al ruido de la televisión, que aparece cuando tengo los ojos abiertos y cerrados. Ahora, rara vez me doy cuenta de esto y solo ha pasado aproximadamente un mes desde que contraje HPPD", explica el jove, que asegura que no le molesta "en absoluto". "En mi opinión es soportable, aunque puedo entender por qué puede volver locos a algunos", apunta.

Esta enfermedad provoca que su visión de la realidad se superponga con las alucinaciones: objetos que cambian de forma, colores o sensaciones más intensas, desorientación... aunque algunas de las personas que lo sufren pueden llevar una vida normal, para otros no es tan fácil, sobre todo a la hora de llevar a cabo actividades de riesgo como conducir. Sam, que se declara un fan absoluto del LSD desde el momento en que lo probó y pese a haberle provocado alucinaciones permanentes, cuenta que el momento más "interesante" llega cuando se fuma un porro y la nieve empieza a convertirse en una superposición de patrones: "a menudo veo patrones muy similares, como cuadrados, triángulos y pentágonos de muchos colores. Parecen destellar un poco y cambiar rápidamente. Cuanto más fumo, más inmersivos e intrincados se vuelven mis viajes".

El cerebro es un órgano maravilloso, pero tenemos que tratarlo con respeto y cuidado porque como muestra Sam, cualquier abuso puede dejar secuelas permanentes y no siempre son tan divertidas como en su caso (además, él solo tiene 16 años y seguramente dentro de un tiempo dejará de hacerle gracia). Responsabilidad, mesura y prudencia es lo que deberíamos repetirnos siempre que queremos experimentar con algo nuevo para que sea realmente divertido y se pueda volver a repetir cuando vuelva a llegar el momento.